Cien años de olvido
Investigar sobre la vida de Ugarte no es sencillo, porque tuvo una amplia producción literaria, recopilada en libros, uno de ellos llamado con mucho tino “La Patria Grande”, publicaciones periodísticas, folletos, libros y conferencias que pronunció en casi todas las capitales...
Investigar sobre la vida de Ugarte no es sencillo, porque tuvo una amplia producción literaria, recopilada en libros, uno de ellos llamado con mucho tino “La Patria Grande”, publicaciones periodísticas, folletos, libros y conferencias que pronunció en casi todas las capitales latinoamericanas, durante una gira por el continente que muchos, entre ellos la enciclopedia Wikipedia califican de “legendaria”.Esa larga gira por este continente, recorriendo algunas de las rutas que hicieron a caballo sus admirados Simón Bolívar y José de San Martín, sería imitada años más tarde por otro argentino, médico, también enfocado en la liberación y en la unidad latinoamericana: Ernesto Guevara. Han sido, por decirlo de alguna manera, vidas en muchos sentidos paralelas.Recuperamos, de esa gira legendaria de Ugarte, lo que dice Wikipedia sobre la visita a Bolivia: “En Bolivia se vio reconfortado por el espíritu nacional que imperaba en ese país. En su discurso en La Paz fue interrumpido por numerosas ovaciones de un público enfervorizado. El embajador norteamericano lo criticó duramente y Manuel Ugarte, sin dudarlo, le envía los padrinos para batirse a duelo. La intervención del embajador argentino evitó el lance”.Hay mucho más que recuperar sobre Ugarte y felizmente es labor que últimamente se ha realizado todavía en forma parcial. Uno de quienes se han empeñado en esa labor es el ensayista e historiador revisionista Norberto Galasso, también argentino, de cuya obra recuperamos un párrafo para concluir este comentario:Después de aludir a esa generación del 900 a la cual perteneció Ugarte y de la cual conocemos principalmente a José Ingenieros, Leopoldo Lugones y otros. Galasso dice: “Solo Manuel Ugarte ha corrido un destino diverso: un silencio total ha rodeado su vida y su obra durante décadas convirtiéndolo en un verdadero “maldito”, en alguien absolutamente desconocido para el argentino medianamente culto que ambula por los pasillos de las facultades. No es casualidad, por supuesto. La causa reside en que, de manera brillante, de aquel brillante núcleo intelectual (el del 900) sólo Ugarte consiguió dar respuesta al enigma con que los desafiaba la historia y fue luego leal a esa verdad hasta su muerte. Sólo él recogió la influencia nacional-latinoamericana que venía del pasado inmediato y la ensambló con las nuevas ideas socialistas que llegaban de Europa, articulando los dos problemas políticos centrales de la semicolonia Argentina y de toda la América Latina: cuestión social y cuestión nacional”. Sin embargo parece que ahora esos cien años de olvido parecen finalmente haber terminado para Manuel Baldomero Ugarte, así como para América Latina se siente que están por concluir sus cien años de soledad y de subordinación. Y estar ahora sí, en vísperas de la anhelada Patria Grande.Así sea.


