Mínimos y máximos

A primera vista parece paradójico, pero es totalmente coherente que ahora hayan surgido movimientos sociales que luchan por limitar los salarios y otras utilidades de los jerarcas del modelo económico. Es decir, hay corrientes que tratan de poner coto a esas utilidades fijando también...

A primera vista parece paradójico, pero es totalmente coherente que ahora hayan surgido movimientos sociales que luchan por limitar los salarios y otras utilidades de los jerarcas del modelo económico. Es decir, hay corrientes que tratan de poner coto a esas utilidades fijando también “salarios máximos”.El tema no es nuevo. Hace varios años que escuchamos hablar de esas fabulosas cifras que se les paga, por sueldos, salarios, bonificaciones y varios etcétera, a los altos ejecutivos de las corporaciones transnacionales y a los mandamás de las entidades financieras (también transnacionales) que tienen al mundo más quebrado que un bulto de canela, pero siguen embolsillándose millones, aunque las empresas que dirigen aparentemente arrojen pérdidas.Muchos de esos “afortunados” ni siquiera están en el sector productivo de la economía, sino son meros especuladores, que descubrieron que con la especulación, con los paraísos fiscales y con otras argucias que inventaron les va mucho mejor que produciendo algo.Pero ya no todo es paradisiaco para ese puñado de “afortunados”. En varios países existen acciones formales para poner coto a esa situación. La semana pasada, los miembros de la Comisión del Gobierno Corporativo Alemán hicieron pública la última enmienda del código. Incluía lo siguiente: un mandato según el cual todas las empresas de inversiones alemanas debían señalar un límite en las compensaciones de sus ejecutivos, tanto en términos de su cantidad total como individual.  S que ya existe un “código oficial” que determina el comportamiento que se espera de las empresas alemanas.  Y existe, también una  Comisión del Gobierno Corporativo Alemán donde establecieron  que las empresas alemanas, deben pautar de inmediato nuevos límites para los sueldos máximos de los ejecutivos que vayan en relación con las remuneraciones que se destinan a los empleados comunes. Lo de Alemania no es exclusivo, porque la iniciativa ha “cundido” en varios países europeos y nos imaginamos que inclusive algo similar está sucediendo en los Estados Unidos.Por supuesto que no será fácil y es posible que inclusive sea una lucha más dura que la ya antigua por el salario mínimo. Sobre esto ya existen comentarios puntuales que sostienen que  “La gran brecha de ingresos llevará a un estado enfermizo de competición y consumo de los materiales y la energía mucho más allá de lo requerido para satisfacer las necesidades de la gente”. Es un magnífico tema para que se despercudan los profesionales y los estudiosos de la economía, que era la ciencia social que estudia la forma o medios de satisfacer las necesidades humanas a la cual el modelo neoliberal (que se mantiene tercamente vigente)  han convertido en simple análisis de mercado, desvalorizándola.


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