Sobre la vergüenza y la nobleza
No nos ocuparíamos de eso si el caso no tuviera aderezos tan especiales como que en medio del escándalo está (¡cuándo no!) una ONG, que se llama Fundación Noos y porque todavía está fresca en la memoria de muchos latinoamericanos la insolencia de Juan Carlos de Borbón cuando en una...
No nos ocuparíamos de eso si el caso no tuviera aderezos tan especiales como que en medio del escándalo está (¡cuándo no!) una ONG, que se llama Fundación Noos y porque todavía está fresca en la memoria de muchos latinoamericanos la insolencia de Juan Carlos de Borbón cuando en una reunión internacional mandó callar al presidente de Venezuela, la cual probablemente el anticuado monarca creía que aún es una colonia suya.Y nos pusimos a buscar repercusiones de la noticia, en Google, que es una herramienta moderna para esos fines. Aparecían en ese momento 377 fuentes de la mencionada noticia. Y deben seguir aumentando.Nos llamó la atención que entre las fuentes apareciera otros instrumento comunicacional muy moderno, como es Wikipedia y allí encontramos esto:“La noticia del yerno del Rey de España y marido de la infanta Cristina siendo imputado en un caso de corrupción dio la vuelta al mundo y despertó el interés del periodismo internacional. Junto con la deriva económica del país, es de las pocas noticias sobre España que ha trascendido las fronteras y disfrutado de un seguimiento continuo por parte de los medios de comunicación extranjeros”.Convencidos ya de que nuestra percepción periodística no estaba desatinada, tuvimos que refrescar hasta el vocabulario, porque para nosotros “delfín” ya era solamente un mamífero acuático y no el heredero de un trono y, por su parte, “Infanta” resulta que no es sólo una niña pequeña, sino un apelativo para los hijos de rey que no alcanzan al título nobiliario de príncipe o princesa. Pero es mejor que dejemos ahí todo esto, que en realidad no tiene nada de nobleza. Al contrario, da vergüenza.Sigamos entonces con el análisis noticioso, para lo cual hemos utilizado no solamente prensa europea, sino indistintamente de cualquier parte del mundo, y todas las noticias dicen más o menos lo mismo: “Decenas de miles de personas se han echado a la calle en España para denunciar los recortes del Gobierno y la situación política actual marcada por los casos de corrupción en una protesta general cuya marcha central en Madrid ha tenido una acogida masiva. Cerca de 2.000 personas tuvieron controlada la zona, especialmente la que protege la Cámara Baja. Al menos 12 personas fueron detenidas, pero las protestas continuarán.Como reflexión final nos llama la atención que actualmente ya no se puede esconder una noticia y que más bien hay que tener mucha cuidado para evitar que la sobreinformación (o sea demasiadas noticias sobre lo mismo) nos tenga desinformados.


