Temas para reflexionar

Esencialmente, la Cuaresma es un tiempo para reflexión. Y en esta oportunidad, reflexión es lo que muchos necesitamos con urgencia, por varias razones.La renuncia del Papa Benedicto es, sin duda, lo que más reflexiones (y cavilaciones) causará entre los católicos, especialmente entre quienes...

Esencialmente, la Cuaresma es un tiempo para reflexión. Y en esta oportunidad, reflexión es lo que muchos necesitamos con urgencia, por varias razones.La renuncia del Papa Benedicto es, sin duda, lo que más reflexiones (y cavilaciones) causará entre los católicos, especialmente entre quienes lo son a conciencia y no solamente de dientes para afuera.No se tratará de la simple sustitución de un pontífice por otro, porque existen circunstancias especiales que hacen esta oportunidad excepcional. El ruinoso estado de la economía europea, provocado por las burbujas financieras ya tan mentadas, es solamente una de tales circunstancias. También el Vaticano tiene intereses financieros y bancarios, de los cuales no es oportuno ocuparse ahora. Pero no hay que olvidarlos.Saliendo de Europa, en los Estados Unidos, donde también la situación económica está poniéndose color de hormiga, no es ese el único motivo de reflexión. La violencia armada parece no tener fin en ese país, donde cada día mueren al menos 85 personas por disparos de armas de fuego. Medios de prensa se ocupaban el lunes pasado de un nuevo tiroteo, ahora en la corte de justicia del condado de New Castle, en el estado de Delaware, al noreste del país, el cual tuvo como saldo tres víctimas fatales, incluido el atacante. Los investigadores informaron que el homicida entró esta mañana en el edificio, sacó una pistola y comenzó a disparar. Pero frente a ese fenómeno los latinoamericanos (los de aquí y los de allá) poco podemos hacer, excepto… reflexionar.Aquí, en la América Nuestra, tenemos nuestros propios termas y nuestras propias preocupaciones al comenzar la Cuaresma. El de la integración es, seguramente, el más relevante de tales temas. Avanza, pero con lentitud casi desesperante. Por eso, se nos ocurre recordar al poeta español José Zorrilla, quien en “A buen juez mejor testigo”, decía: “Si es cierto lo que se espera, es un consuelo, en verdad, pero siendo una quimera es tan frágil realidad, quien espera, desespera”.En el caso de la Patria Grande, su construcción, aunque lenta, es tan inexorable, que no tenemos motivos para desesperar. Pero si para reflexionar seriamente sobre ella y sobre las formas de consolidar su construcción.Todos los demás serían temas menores, sobre los cuales, sin embargo, no sobra reflexionar, porque para eso precisamente está la Cuaresma. Y que cada uno elija a conciencia cuál será el orden y cuál la prioridad de tales temas.


Más del autor