El carnaval y los diablos de mi pago

Aseguraba que la realeza católica  había ordenado tantas restricciones a sus cofrades que no les era permitido ni el más inocente pecadillo. Todo estaba prohibido: mirar a una dama hermosa, tomarse unos vasos de vinos pateros, un mate de chicha, un singanito de Tarija Cancha. Tuti, tuti… Si...

Aseguraba que la realeza católica  había ordenado tantas restricciones a sus cofrades que no les era permitido ni el más inocente pecadillo. Todo estaba prohibido: mirar a una dama hermosa, tomarse unos vasos de vinos pateros, un mate de chicha, un singanito de Tarija Cancha. Tuti, tuti… Si te hallabas un billetito, debías devolverlo a su dueño o entregarlo a la calavera de la iglesia. Después, los curitas se dieron cuenta – decía mi viejita - que los feligreses iban a reventar, entonces el Superior – un tigre de hombre, decretó: “Cada año, los feligreses tendrán una semana para que hagan de su vida un tango, con la sola condición de que usen caretas.” Y en todas las iglesias, los curitas dieron la noticia: ¡Tendremos carnaval! La diversión será para todos. ¿Y los diablitos? – preguntó una viejita desdentada, bruja y borracha. Igual- dijo el curita. ¡La pucha, qué lindo! - gritó el sacristán, el Intendente, las señoras chicheras y las señoritas que habían perdido su honestidad.-    Abuelita: ¿los diablos viven en familia?-    ¡Claro! ¿Creiste que todos son huajchos? No, Cabeza de Marlo , tienen  familias y las familias forman comunidades. Están unidas  por vínculos de sangre, por ideologías, por sentimientos y quehaceres comunes.-    Yo abría mi boca cada vez más grande, para satisfacción de la relatora;  así que con todo entusiasmo ella, prosiguió. Mirá Cabeza de Marlo, este dato es muy importante: Hay los diablos de la Salamanca, los demonios del rodezno del molino, los malignos de los chorros de La Pajcha y también los que andan sueltos porque su familia los mandó a rodar mundo.-    ¿Y, son diferentes unas familias de otras?-    Muy diferentes, querida nietecita. Los de La Salamanca son de tierra adentro, podríamos decir de la gleba, Muchos llegaron desde la Rusia Soviética. Mi compadre Lenín los sacó a pedradas. En el carnaval tocan caja, erke, bombo y son muy solidarios con los movimientos sociales, con la gente de cultura de la tierra. Les  gusta templar los instrumentos de los mozos carnavaleros. Los demonios del molino son de alcurnia, vienen de notabilísimas familias españolas. Por eso, en sus festividades se toca la guitarra, el violín, el acordeón y las damitas van muy elegantes y a la moda. Lucen hermosos collares y joyas…  Allá se baila el tango, la cumbia villera, el rok and roll, la cueca al modo chuquisaqueño… ¡Todo al mejor estilo!Abrí mi boca para protestar por sus exageraciones pero ella me cerró el pico diciéndome.- Callá Cabeza de Marlo que estoy inspirada - Así lo hice- Los malignos de la Pajcha al igual que  los que andan sueltos por los caminos olvidados, son una pobreza de diablos. Hacen sus fiestas con cañazo endulzado con chancaca. Estos son -  con perdón de la palabra - ¡mendicantes! y desgraciadamente ¡discriminados! porque andan sin un peso en el bolsillo.Terminó la viejecita  y yo aplaudí, gritando. “Viva mi abuela Sabia que sabe de todo: de los santos y de la vida secreta de los diablos de San Lorenzo”.Tarija, febrero de 2013


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