La crisis toca al futbol
Pero hay que correr el riesgo, porque se suman los indicios de que con el futbol está sucediendo, en el más alto nivel, lo mismo que con todas las demás actividades humanas: está en crisis.En una columna con su firma, Javier García Ropero sostiene que “el mundo del fútbol se ha convertido...
Pero hay que correr el riesgo, porque se suman los indicios de que con el futbol está sucediendo, en el más alto nivel, lo mismo que con todas las demás actividades humanas: está en crisis.En una columna con su firma, Javier García Ropero sostiene que “el mundo del fútbol se ha convertido en una máquina de generación de dinero no es una novedad. Lo que un día fue un vínculo que unía a todos los estratos de la sociedad es hoy un nicho de negocio para fondos de inversión, empresarios multimillonarios y para sus órganos rectores”.No es una voz aislada. En una publicación especializada en economía (extranjera, no boliviana) se asegura que el semanario “France football”, publicado este martes, habla en su primera página de un “Qatargate”, mezclando corrupción y arreglos, sobre la atribución por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) de la realización del campeonato Mundial del año2022 a Catar, pequeño estado del Golfo Pérsico.Esto tampoco es que sea muy nuevo. Los “dineros calientes” especialmente los generados por el tráfico de estupefacientes, fueron a dar a clubes de futbol, especialmente en Colombia, donde se llegó inclusive a cuestionar campeonatos nacionales de la liga profesional por esos financiamientos. El famoso club Millonarios fue uno de los protagonistas de tales cuestionamientos.De manera que los temores ya expresados por la vinculación del futbol con algunas de las más tortuosas actividades de esta economía globalizada, tienen fundamento, pero no corresponde condenar al deporte, sino al modelo económico que contamina no solo lo que toca sino inclusive aquello a lo cual se aproxima.No es solo el futbol, además, pues un ciclista estadounidense, que era todo un fenómeno en su especialidad, pues había obtenido siete veces el campeonato de la competencia internacional llamada “Vuelta a Francia”, declaró que era (nos imaginamos que sigue siendo) un consumidor de las sustancias que las autoridades deportivas llaman consideran prohibidas. Se dopaba, para decirlo sin eufemismos.Volviendo al futbol, el semanario francés ya mencionado en la misma edición nos informaron que coloca en un recuadro a a los “Los 10 principales actores del Mundial 2022”, que no son nada desconocidos y entre los que incluye al presidente de la Federación Asiática, Mohammed Bin Hammam, definitivamente suspendido de por vida en diciembre pasado, al presidente de la Federación Argentina y vicepresidente de la FIFA, Julio Grondona, al ex presidente de la Federación Brasileña (CBF), Ricardo Teixeira, que dimitió en marzo del comité de la FIFA y de la CBF sobre un fondo de acusaciones de corrupción, y al presidente del sobradamente famoso Barcelona Futbol Club, Sandro Rosell.Como el próximo año tendremos aquí cerca, en el Brasil, el campeonato mundial de la FIFA, se nos ocurre que tendremos que estudiar mucho sobre el tema, aunque sin pretensión de volvernos “expertos”


