La familia

Si en la familia se forman personas con principios y valores éticos y morales que garanticen una vida justa y correcta del individuo, nuestro mundo sería muy distinto, las relaciones humanas serían diferentes y sería muy difícil que los pueblos vivan en continuas luchas, protestas y zozobras...

Si en la familia se forman personas con principios y valores éticos y morales que garanticen una vida justa y correcta del individuo, nuestro mundo sería muy distinto, las relaciones humanas serían diferentes y sería muy difícil que los pueblos vivan en continuas luchas, protestas y zozobras y todo eso porque ya casi no existe la justicia, la paz está en peligro, es porque no hay conciencia de pecado.¿Qué está fallando hoy en este mundo lleno de discordia?Para encontrar la respuesta nuestra mirada debe dirigirse hacia la familia. Cada hombre y cada mujer que ha sido formada en una familia que ama a Dios, una familia que honra a Dios, que lleve como estandarte su fe y haya mamado los valores morales que son la leche con la que se debe criar a los hijos, difícilmente serán personas corruptas e injustas.Si las familias están en crisis, si los padres no intentan vivir en armonía, en permanente diálogo, si no comparten con los hijos por muchos motivos entonces ¿Qué ejemplo estamos dando a nuestros hijos? ¿Estamos formando o deformando su personalidad?La base fundamental de la formación es la fe, el amor a Dios. Si los padres creen y aman a Dios, no de palabra sino de vida, los hijos crecerán con estos valores y en el futuro no serán la vergüenza de sus padres, sino su gloria, su alegría (Ecls. 30-1-2).En la familia el amor es total porque es incondicional, porque no existe la opción de elección y me tienen que querer como soy, porque no me eligieron, ni yo los elegí, porque no me pueden cambiar por otra persona, ni yo los puedo cambiar y porque nuestra familia siempre será nuestra familia por el hecho de que allí nacimos. Lo que se podría percibir como una enorme “falta de libertad”, es precisamente la causa de nuestra mayor libertad como personas.La familia es el único entorno donde tenemos toda la libertad para ser, vivir y desarrollarnos como personas, donde somos acogidos, amados y apreciados por quien somos.Esto no significa que la convivencia familiar sea sin conflictos o que los miembros de la familia siempre se llevan bien o que todas las personalidades sean compatibles, o que los miembros de la familia no tengan defectos.Las relaciones familiares entre padres e hijos, entre hermanos, es decir con las personas que Dios nos ha puesto en la vida, sin que nosotros los elijamos pudieran ser en ocasiones, relaciones difíciles pues hay diferencia de edades, de gustos y preferencias, sin embargo la familia es el lugar en donde podemos  ser como realmente somos; existen choques porque  son los padres y hermanos con los que mas se comparte, son con  los que tenemos mas confianza para actuar y expresar  lo que realmente sentimos y pensamos.En la familia no existe la presión social que existe en otros grupos humanos, en el que disimulamos nuestros defectos, esto significa que con mi familia puedo ser yo, no tengo que preocuparme por no hacer el ridículo o perder la popularidad, me conocen y me quieren y me valoran como soy aún con mis defectos, y es que el Señor estableció la familia, donde cada uno goce del cariño, la protección y el calor de un hogar.Padres e hijos debemos contemplar a la familia de Nazareth y tratemos de vivir a  la luz de sus virtudes.


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