Hay que estar pendientes
Pero no es de ella, ni de Barak Obama que comenzó su segundo periodo presidencial en los Estados Unidos, ni de Evo Morales que llegó al séptimo año de mandato. No. Porque no queremos ocuparnos de personas, por destacadas que ellas sean o hayan sido. Nadie sabe si en unos cuantos años lo...
Pero no es de ella, ni de Barak Obama que comenzó su segundo periodo presidencial en los Estados Unidos, ni de Evo Morales que llegó al séptimo año de mandato. No. Porque no queremos ocuparnos de personas, por destacadas que ellas sean o hayan sido. Nadie sabe si en unos cuantos años lo seguirán siendo.No son –decíamos- las personas las que ocupan lo que presumimos ahora son nuestros “pensamientos críticos”, sino las naciones, los estados y entre ellos el nuestro, Bolivia, que hace parte de una Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, CELAC.Eso de que las naciones se agrupen y formen “Estados Continente” es una idea que ya tiene varios seguidores entre los estudiosos de la geopolítica. Pero tiene también detractores, es decir defensores del ya viejo modelo de “ecúmenes fraccionadas”, porque así pueden los más fuertes mantener su hegemonía sobre los más débiles.Por eso, frente a la Unión Europea, o a la Unión Africana o a “Chindia” (para no hablar sólo de CELAC), hay posturas como la de la OIT que parecería que creyeran que no basta con que las naciones se fraccionen, sino que hasta las familias deberían fracturarse (generacionalmente, nos imaginamos), para que de ninguna manera crezcan ni se fortalezcan.Existen contradictores de toda clase, desde aquellos que se reúnen en sesudos “think tanks” o tanques de pensamiento gringos, hasta aquellas voces solitarias que con extravagancia llegan a decir (por escrito) que Celac seguramente es un “derivado lácteo”, sabiendo muy bien que se trata de una comunidad de estados que ya está dando sus primeros pasos.Algunos deseos primeros pasos se darán este fin de semana en Santiago de Chile, donde se realizará una reunión de CELAC con autoridades de la Unión Europea. No esperamos nada espectacular, porque lo realmente importante no tiene que ver con el espectáculo, sino con la esencia de lo que propone y se concreta.Pero que la reunión de CELAC, llamándola “Cumbre” o simplemente reunión, será muy importante para Bolivia y para el continente es algo fuera de duda. Y por eso hay que estar pendientes.Claro que también estaremos pendientes de la Cumbre Energética Departamental de Tarija, suya fecha definitiva de realización tenía que concretarse, precisamente, esta semana. Quizás hasta logren hacerlo. Es decir no la “cumbre”, sino la definición de la fecha en que se realizará.De eso también hay que estar pendientes, aunque no tanto como de CELAC, Unasur o Mercosur.


