Qué entender por amenaza a la libertad de expresión

Y las primeras víctimas de tales arbitrios eran los diarios (el empastelamiento) y los periodistas realmente independientes, que corrían serios riesgos. Tengo presente, este momento, el caso del señor Alejandro Carrión Aguirre (mejor conocido como Juan Sin Cielo) que escribía para El...

Y las primeras víctimas de tales arbitrios eran los diarios (el empastelamiento) y los periodistas realmente independientes, que corrían serios riesgos. Tengo presente, este momento, el caso del señor Alejandro Carrión Aguirre (mejor conocido como Juan Sin Cielo) que escribía para El Universo de Guayaquil y luego para El Comercio de Quito. A Juan Sin Cielo,  los “pichirilos” primero le hicieron comer estiércol y después quisieron matarle. Al siguiente día, que fue rescatado de semejante acción dictatorial, fue visitado por el Jefe Supremo que, personalmente, quiso dedicarle unas frases de aliento, por lo sucedido. Recuerdo muchas acciones semejantes, en nuestros países. Se me viene a la memoria el nombre del Profesor Galíndez, que fue desaparecido por la dictadura de Leónidas Trujillo (República Dominicana) eso que alcanzó a “protegerse” en el mismísimo Estados Unidos de Norteamérica. Hasta allí llegó la parca representada por esa dictadura; que, según Vargas Llosa (cuando era decente) escribió “la Fiesta del Chivo” Y ni que hablar de las dictaduras de Strossner o de Pinochet o de los militares argentinos, etc. Entonces había que pensar tres o cuatro veces antes de lanzarse en una oposición a tales dictaduras, que nosotros, los ecuatorianos, felizmente no hemos conocido, en los últimos tiempos.  Por eso escucho con estupor que el señor Rafael Correa Delgado es un “dictador” cualquiera solo porque hay una intervención de los juzgados, a nivel nacional, demandada por los ecuatorianos y las ecuatorianas, en plebiscito que se realizó en mayo de 2011. ¿Lo anterior era mejor? Lo dudo porque todo el mundo sabía el origen de los jueces y las jueces, comenzando por la Fiscalía y por la Suprema. Pregunto (ya que soy un preguntón) ¿eran mejores los jueces supremos que los actuales? Si para todos es conocido que el señor ingeniero era el dueño de los fiscales y de la tal Suprema. Vuelvo a preguntar: ¿eran mejores que los actuales, solo porque no son nombrados por. .. ? Démosles un chance a los nuevos para saber si son los mismos u otros. Como soy un preguntón, por naturaleza, pienso que una “dictadura” para ser tal necesita “poner orden” dónde sea. Pregunto: ¿una dictadura tolerará que los propios interesados digan samba canuta en los medios y que se queden tranquilos en el país? Excepto el señor Emilio Palacios (que fue editor de opinión del diario El Universo que se edita en Guayaquil) y los hermanos Isaías (por ladrones) están en Miami, porque les da la santísima gana; y no les pasa absolutamente nada. No sé de dónde sacan aquello de “dictador” a Correa. Porque si se trata de dictaduras, cualquiera pensaría una actitud para poner freno a tanto desprestigio. Porque los medios de comunicación (impresos, televisivos y radiales) dicen lo que les viene en gana: y no les pasa nada. El señor Palacio (que no es periodista profesional, lo mismo que el señor César Ricaurte) anda por Miami (EE.UU.) porque quiere. Desde que Correa les perdonó lo de los tres años de cárcel y los 40 millones de dólares de multa, está en Florida porque quiere. Pero no hay indicios que los ecuatorianos y las ecuatorianas vean una dictadura. Mal de muchos consuelo de bobos, dice la sabiduría popular. Lo mismo dicen los sipianos (de la SIP-CIA) de Venezuela de Hugo Chávez, que acaba de ganar su décima sexta elección. Lo mismo dicen de Evo Morales, de Bolivia; lo mismo dicen de la viuda Cristina de K. que anda en Argentina tratando de poner límites a El Clarín, lo mismo dicen o dirán de Nicaragua y su Daniel Ortega. No dirán nada de Chile y su Piñera; tampoco de Humala, nada de Honduras ni Paraguay, ni tampoco de México y su Peña Nieto, que volvió al PRI al poder. Que yo sepa, la grosera intervención de antaño ha sido suplantada siempre por métodos sicológicos, en cada empresa. Que yo sepa, siempre ha existido y está dada por la política empresarial, que cada quien tiene. Por eso yo encuentro coherente la actitud de la señora Guadalupe Mantilla, del diario sipiano El Comercio de Quito; que reunió a sus periodistas y colaboradores; y les dijo: este diario se opone a la revolución ciudadana comandada por el señor Correa. El que esté de acuerdo con aquello, puede irse desde ya, ya que aquí solo se admite los anti correistas, en todas sus formas. (La cita no es textual)Es decir, por elemental actitud, el periodista que se improvisa en un diario (lo mismo en la televisión o en las redes radiales) debe saber a ciencia cierta cuál es la línea política del medio. Si es un periódico o el informativo de las redes televisivas o radiales, pues debe saber la tal política sino quiere engrosar la larga lista de los desplazados de un medio “por que sí” aunque todos saben por qué fue despedido.  Por eso es que en el proyecto de Ley de Ejercicio Profesional del Periodista (fallido) y en la también fallida Ley de Comunicación (no de medios) hay una disposición mediante la cual un periodista puede declararse despedido si la gran empresa periodística cambia su línea política sin previo aviso y sin que el periodista se allane a tal motivación.Lo cual siempre será duro para aquellos que mediante un telefonazo estaban acostumbrados a mandar a quién sea. No es un hecho casual que en la vecina Colombia sea un Santos (periódico El Tiempo) Presidente; y que en Venezuela el Comandante Chávez le echen al traste a los que estaban acostumbrados a mandar, así se apellide Cisneros. Y no es nada raro que los dueños de un gran diario ecuatoriano se turnaba en la Embajada (en Londres o en New York) Que cada quien vaya poniendo su piedra en el camino, que ya habrá lugar a que se los identifique. Por ejemplo, aquel que estaba acostumbrado a que le nombren Embajador del Ecuador (en cualquier parte) haya devenido en “periodista” O aquel otro que de Subdirector de un diario pasó a ser Decano de la Escuela de Comunicación de una universidad privada. ¡O son muy malos abogados o qué? Esta costumbre no justifica que traicionen lo más íntimo que tiene un ciudadano común y corriente: los ancestros históricos. Por eso no comprendo que haya periodistas o dueños de informativos que pidan que la vieja y corrompida OTAN intervenga en Siria  o que los imperitos y el gran imperio hayan “liberado” a Libia, que tenía el promedio más cercano al buen vivir en todo el  mundo musulmán.*Periodista – Ecuador

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