Con optimismo moderado
donde fue encendido un nuevo horno Kivsert para fundir plomo y plata y cuyos detalles ya habrá tiempo para conocer. La otra buena noticia, también en Potosí fue la inauguración de la planta piloto de de carbonato de litio en Llipi, población cercana al salar de Uyuni.El gerente general de...
donde fue encendido un nuevo horno Kivsert para fundir plomo y plata y cuyos detalles ya habrá tiempo para conocer. La otra buena noticia, también en Potosí fue la inauguración de la planta piloto de de carbonato de litio en Llipi, población cercana al salar de Uyuni.El gerente general de Recursos Evaporíticos de Comibol, Luis Alberto Echazú, explicó que la planta piloto tiene una capacidad de producción de 40 toneladas métricas mensuales de carbonato de litio. El emprendimiento es totalmente estatal, desde la concepción del diseño final hasta la construcción de los reactores por parte de profesionales bolivianos.¿Pero por qué el optimismo moderado? Se sabe que las baterías de litio se han convertido en el método principal para reemplazar a los contaminantes combustibles fósiles. El crecimiento acelerado en el uso del ion-litio ha provocado que una tonelada de litio suba su precio, desde los 450 dólares que costaba en 2003 hasta casi 4.000 dólares que era la última cotización el año pasado.Pero buscando más información, encontramos que no somos los bolivianos (argentinos y chilenos también, porque tienen sus propios salares) los entusiasmados por el litio, sino que el Departamento de Energía de los Estados Unidos está en lo mismo. Niketa Kumar, una especialista en Asuntos Públicos de ese Departamento, analizaba hace poco que entre 1980 y el 2012 la demanda global de litio se ha triplicado y explicaba cómo el Departamento de Energía en Estados Unidos está realizando urgentes inversiones para que el litio sea “nuevamente” controlado por ese país. Específicamente Niketa se refirió a los 28 millones de dólares de inversión federal en Silver Peak, Nevada y 46 millones de dólares adicionales del sector privado “para que el liderazgo en el control del litio retorne a los Estados Unidos”. De hecho, el tema está en los planes gubernamentales de Barak Obama.Fue imposible no recordar todo lo que la oficina gringa a cargo de los materiales “estratégicos” hizo para controlar globalmente el suministro y el precio del estaño, antes y después de la nacionalización de las minas en Bolivia. No escatimó esfuerzos para su cometido y no hay motivo para creer que con el litio no vaya a intentar hacer lo mismo. Además, obtener el carbonato de litio es solamente el primer paso… y el camino que falta recorrer será largo.Pero salgámonos del tema minero para no empañar el optimismo. Se emitieron nuevas regulaciones para que los familiares que entraron de forma ilegal a Estados Unidos, puedan esperar dentro del país por su residencia. De acuerdo con la denominada Ley del Castigo, aprobada por el Congreso en 1996 y hasta ahora vigente, los familiares inmediatos de estadounidenses sin posibilidad de ajustar su estatus debían salir de Estados Unidos para obtener una visa de inmigrante en el extranjero.Es positivo para los bolivianos que mantienen el “sueño americano”. Que felizmente cada vez son menos.


