Tristeza en la casa ajena

quien  en “Las Uvas del Tiempo” dedica unos párrafos a “la tristeza del que está al margen del tumulto acusa lo inevitable de la casa ajena”.Y pensábamos en quienes comenzaron el año en casa ajena a propósito de los latinoamericanos en los Estados Unidos, que tengan o no tengan...

quien  en “Las Uvas del Tiempo” dedica unos párrafos a “la tristeza del que está al margen del tumulto acusa lo inevitable de la casa ajena”.Y pensábamos en quienes comenzaron el año en casa ajena a propósito de los latinoamericanos en los Estados Unidos, que tengan o no tengan “papeles” sentirán inevitablemente esa tristeza, especialmente ahora que escuchan todos los días hablar de un “abismo fiscal”.Simplificando, de lo que se trata es de que el gobierno estadounidense apruebe un nuevo régimen de impuestos, que cobre un poco más a los que ya mucho tienen.Los republicanos, que están identificados allí con “la derecha” se oponen a ese incremento de impuestos. Dejando los eufemismos que suelen caracterizar al presidente gringo cuando habla de asuntos internos, Barak Obama dijo en declaración pública que “la manera en que se comportan parece demostrar que su única prioridad es lograr que las ventajas fiscales de los estadounidense más ricos sean protegidas”.Aunque el manoseo hace tiempo que hizo perder el significado original de derecha e izquierda política, en líneas generales actualmente, siguiendo con los Estados Unidos como ejemplo, se puede decir que el concepto de izquierda política se refiere a un segmento del espectro político que considera prioritario el progresismo y la consecución de la igualdad social por medio de los derechos colectivos (sociales) circunstancialmente denominados derechos civiles, frente a intereses netamente individuales (privados) y a una visión tradicional o conservadora de la sociedad, representados por la derecha política.Esas posturas están llegando a puntos irreconciliables en los Estados Unidos, con los impuestos como eje central del conflicto y eso es lo que les hace temer lo que han llamado con nombres amedrentadores como abismo fiscal, precipicio fiscal y otros también catastróficos.Todo porque los republicanos pretenden que sólo se eliminen exenciones fiscales para aumentar los ingresos y demandan, a cambio, importantes reducciones del gasto público, en particular de programas federales de ayuda como el de la seguridad social.Y ahí, en la reducción o eliminación de los programas gubernamentales relacionados con salud pública y en general con seguridad social, es donde los inmigrantes latinoamericanos sienten más lo de la “casa ajena”, porque aunque se han convertido ya en la “más grande minoría” y cada vez son más instrumentalizados electoralmente, siguen imponiendo sus pensamientos los de la minoría “wasp” o sea los que se consideran herederos de los peregrinos anglo sajones.Finalmente, aunque esa casa donde ahora viven sea ajena, los latinoamericanos en Estados Unidos siguen siendo hermanos nuestros y esperamos que tengan si no un año feliz por lo menos uno con menos dificultades.Volviendo a Andrés Eloy Blanco: “¡Como son ácidas las uvas de la ausencia!

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