¿El boom de la construcción boliviana?

En Bolivia, con ciertas particularidades, se incrementó el precio del metro cuadrado y está entre 400-1200 dólares para condominios. La Paz, Cochabamba y Santa Cruz están atrapadas en esa vorágine de la construcción. Algunos economistas dicen que es una “burbuja” y que estallará en...

En Bolivia, con ciertas particularidades, se incrementó el precio del metro cuadrado y está entre 400-1200 dólares para condominios. La Paz, Cochabamba y Santa Cruz están atrapadas en esa vorágine de la construcción. Algunos economistas dicen que es una “burbuja” y que estallará en algún momento dadas las fuentes de financiamiento de las obras, en algunos casos. Recientemente se lanzó la información que Cochabamba ocupa el primer lugar en cantidad de metros construidos en el país, después están La Paz y Santa Cruz.La afluencia de migración interna y movimiento de capitales (desde remesas del exterior, los altos ingresos por gas del país hasta la economía del narco) hacen pensar en que el negocio de construcciones va a tener una escalada aún mayor en los próximos años. El sector de la construcción también tiene que ver con construcción de galpones, plataformas, pisos de cemento, campamentos de compañías mineras, petroleras de gas y otras. Desde la perspectiva de los negocios la dinámica en el rubro de la construcción es un indicador de la economía del país. La construcción tiene un efecto multiplicador. De treinta actores de la economía como la industria, manufacturera y otros, cerca de veintiséis absorben la construcción. Adicionalmente hay que agregar que el sector construcción tiene muchísimo que ver con los servicios a la industria de gas y petróleo y la construcción de infraestructura energética. Naturalmente el incremento en los precios de los metros de construcción tiene que ver, entre otros factores, los precios de los terrenos y de la mano de obra. En el ámbito de inversiones públicas, el movimiento económico también es importante. Aunque en éste acápite habría que observar que las gobernaciones y el estado central no tienen un nivel alto de ejecución presupuestaria o que se traduce, normalmente, en menos obras de infraestructura importante en las regiones. Obviamente el aporte del sector de construcción, la compra y venta de propiedades impulsa el movimiento económico y la reactivación de la economía que también está ligado a la generación de empleo y mayor inversión. Por supuesto el sector no está libre de elevados índices de especulación, ganancia y enriquecimiento, que especula el suelo urbano y la construcción de viviendas, oficinas y servicios, con alta concentración de capital. Datos sobre vivienda en Bolivia indican que en las zonas urbanas sólo el 56% es propietario. El resto no tienen esa calidad. Por ello el debate de una Ley de Urbanismo y Construcciones es imprescindible para reordenar la calidad espacial territorial, los modos y fuentes de financiamiento, la participación pública y privada en la construcción de viviendas y obras. Sin lugar a la menor duda el mayor esfuerzo lo pone el empresario del sector constructor que tiene que sortear una serie de dificultades técnicas, normativas, burocracia, en municipios, gobernaciones y en el Estado central, aspectos que encarecen sus servicios. El desafío, quizá, para los sectores empresariales de la construcción es proponer una Ley de Urbanismo y Construcciones al Parlamento que, emulando a otros países, busque elementos de armonía técnica, financiera, operativa, estructural para generar la construcción de la Bolivia del presente siglo con inclusión de tecnologías de vanguardia.* MBA consultor del sector privado

Más del autor