Una semana clave

Como no hay plazo que no se cumpla, la discusión de esos temas parece inminente, aunque a las postergaciones (con razón o sin ella) nos han acostumbrado a fuerza de repetirlas, como es el caso de la tan mentada “Cumbre Energética Departamental” que parece que esta vez ya no fue postergada,...

Como no hay plazo que no se cumpla, la discusión de esos temas parece inminente, aunque a las postergaciones (con razón o sin ella) nos han acostumbrado a fuerza de repetirlas, como es el caso de la tan mentada “Cumbre Energética Departamental” que parece que esta vez ya no fue postergada, sino definitivamente cancelada. Pero continuemos con los “compromisos” de esta semana. La Comisión de Hidrocarburos de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija se reunirá mañana jueves con funcionarios del Ministerio de Hidrocarburos en la ciudad de La Paz para recibir la respuesta a la petición de Tarija por el pago de licuables a la región. Suponemos que estará en la reunión, encabezándola, el ministro, pero con tantas cosas raras que suceden preferimos no asegurar nada.Un día después, el próximo viernes, los asambleístas tarijeños se reunirán  con los responsables de  la Empresa Boliviana de Industrialización de los Hidrocarburos (EBIH) para el análisis de cómo el departamento podría ser parte de los proyectos de industrialización.Estos temas y varios otros ya debieron haberse socializado rigurosamente en Tarija, buscando y recuperando opiniones de todos los estamentos de la sociedad civil tarijeña. Para eso debía ser, precisamente, la cumbre energética departamental. Pero como no se hizo, habrá que esperar qué resulta de esa reunión “en frio” de los altos burócratas del poder ejecutivo central y los asambleístas tarijeños. Quisiéramos formular buenos augurios, pero preferimos esperar. Ya hemos esperado tanto, que esperar una semana más ya no parece demasiado.Pero las semanas se suman, se vuelven meses y cuando se han convertido en años ya no hay chance sino para lamentarse por las oportunidades perdidas.Cuando comenzaba este año, precisamente, un experto (Germán Goraiz López) en un comentario publicado sobre una posible segunda crisis mundial del petróleo señalaba que  “el gas se presenta como el único sustituto ante una presunta escasez de petróleo, pero este recurso también sigue el mismo camino de inestabilidad y su declinación es tan solo unos años después que la del petróleo, por lo que algunos países ya cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses, y otros ya están tomando tímidamente medidas de ahorro de energía”.Esa es solo una de las muchas opiniones que hubiera sido saludable debatir exhaustivamente en la frustrada cumbre energética departamental, en la que la imperiosa industrialización de nuestro gas hubiera sido uno de los temas trascendentales para considerar en forma democrática.Ahora ya es tarde para lamentarse. Vamos a ver qué resulta de las reuniones de esta semana para luego aquí seguir martillando con el mismo tema.Con la misma tenacidad de la emblemática gota de agua… pero parece que en este caso la roca es sumamente dura.

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