Los que están en el paraíso
formadas con tráficos ilegales (drogas, armas o personas) enriquecimientos ilícitos con recursos públicos o cualquier otra actividad, sin considerar que sea hipócritamente llamada “ilegal”.En una publicación reciente, se aludía a “un estudio sobre los paraísos fiscales que publicó...
formadas con tráficos ilegales (drogas, armas o personas) enriquecimientos ilícitos con recursos públicos o cualquier otra actividad, sin considerar que sea hipócritamente llamada “ilegal”.En una publicación reciente, se aludía a “un estudio sobre los paraísos fiscales que publicó el Tax Justice Network (TJN) y que revela la gravedad de la fuga de capitales y de la evasión tributaria, que alcanza dimensiones mucho mayores de lo que antes se había estimado. Estos datos confirman, además, que constituye uno de los problemas económicos más graves que enfrentan todos los países y especialmente los llamados “en desarrollo” El estudio hace un estimado de que para 2010, el monto de fondos de la riqueza privada que se encuentra invertido en más de 80 jurisdicciones offshore (extraterritoriales) -donde las cuentas se manejan bajo reserva y prácticamente libre de impuestos-, fluctúa entre 21 y 32 billones de dólares (o sea, millones de millones). Dice el mismo estudio, además, que de ese total, alrededor de un tercio, provendría de 139 países de bajo o mediano ingreso. Es más, el 61% de este monto corresponde a un grupo de solo 10 países, que incluye a Brasil, México, Venezuela y Argentina. Se trata principalmente de rentas financieras acumuladas desde los años ’70 por las élites privadas de estos países, y que no se han registrado en sus países de origen. Estas cifras abarcan solo los activos financieros; no se ha calculado otro tipo de inversiones, por ejemplo en oro, bienes raíces, yates, etc. Esas élites privadas”, en muchos casos, tienen nombres y apellido concretos y son personas que han sido o están siendo procesadas en sus países de origen, donde por supuesto no están, porque supieron trasladarse “a buen recaudo” cuando sus “negocios” comenzaron a ponerse difíciles. Hoy, muchos de esos antiguos miembros de élites latinoamericanas están “asilados” en lugares desde es muy poco probable que sean extraditados y sus bienes mal habidos siguen engrosando las cuentas de los paraísos fiscales. Pero no todos son ex gobernantes. En otro estudio, que hemos mencionado ya varias veces aquí, se indica entre otros asuntos que la corporación petrolera Repsol Repsol es “un ejemplo de empresa que evade impuestos: cuenta con 13 filiales en paraísos fiscales”.Pero una cosa es reconocer el problema y otra es lo que los países latinoamericanos puedan hacer para comenzar a solucionarlo. David Spencer, abogado norteamericano especializado en legislación financiera y asesor de la mencionada TJN, considera que UNASUR, por ejemplo, podría intensificar esfuerzos en este sentido. Una de las soluciones que sugiere Spencer es insistir que los centros financieros provean información a otros países sobre los activos que sus residentes mantienen en su sistema financiero.Lo cual es muy improbable, porque eso va en contra de la definición misma de lo que es un “paraíso”.


