Los vicepresidentes

Comencemos por Estados Unidos, donde en su ya muy próxima elección presidencial, el 6 de noviembre, dicen que el candidato Republicano a la Vice Presidencia Paul Ryan, restará a Mitt Romney más votos de los que podría sumarle. Un reciente editorial periodístico allá, reprochó el...

Comencemos por Estados Unidos, donde en su ya muy próxima elección presidencial, el 6 de noviembre, dicen que el candidato Republicano a la Vice Presidencia Paul Ryan, restará a Mitt Romney más votos de los que podría sumarle. Un reciente editorial periodístico allá, reprochó el extremismo partidario de Romney, al tiempo que calificó a Ryan como una de las figuras más radicales, polarizantes y obstruccionistas del Congreso, que no ayudará a atraer el voto de las minorías y moderados.Varios reportes de prensa y analistas estadounidenses cuestionan el “aire fresco” que podría insuflar el representante de 42 años a la nave republicana para ganar los próximos comicios.El candidato republicano a la vicepresidencia es un arquitecto de la política fiscal conservadora, enemigo del control de la natalidad y partidario ferviente del derecho a portar armas, comentó el diario The New York Times.En casi 14 años como congresista Ryan votó a favor de leyes que reducen los fondos para el control de la natalidad y co-auspició un proyecto que otorgaría a los fetos el derecho a una protección legal como a cualquier persona.De cualquier manera, es poco probable que Paul Ryan llegara a presidir los Estados Unidos, pero en el eventual caso de que Romney ganara habrá que desearle mucha salud y cero atentados criminales durante su mandato, porque con Ryan, muchos creen que sería como salir del sartén… para caer directamente en el fuego.Aquí, en Bolivia, los vices han tenido también su historia. Entre los casos recientes está el de aquel derrocó a su compañero de fórmula, René Barrientos Ortuño que “derrocó” a Víctor Paz Estensoro, para sufrir luego un accidente aéreo y ser a su vez remplazado por Luis Adolfo Siles Salinas, a quien nadie tuvo necesidad de derrocar, pues bastó pedirle muy cortésmente que se fuera a casa.Hemos tenido vicepresidentes para todos los gustos. Tan disímiles como Jorge Quiroga y Carlos Mesa, que fueron casi contemporáneos, o Hernán Siles Suazo con Juan Lechín, que también lo fueron.Del actual, Álvaro Marcelo, respetaremos su luna de miel conyugal y esperaremos otra oportunidad para analizarlo, labor que de antemano sabemos que no será sencilla. Nada relacionado con García Linera es sencillo.Claro que entretanto podemos ir pensando un poco en otro modelo, el de “designado”. En países donde existen designados a la presidencia, no existe el concepto de vicepresidente sino que los designados son potenciales vicepresidentes, los cuales deberán sujetarse a la asamblea o al mandato presidencial para ocupar la presidencia.Sería variar un poco el concepto de quinta rueda, pero sin descartarla, sino dejándola como llanta de repuesto. Lo cual tampoco es mala idea.

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