Dime con quién andas…

Sabemos (ya todo el mundo lo sabe) que España está sufriendo una de las peores crisis de su historia. No solamente porque su economía está arruinada, sino porque todas sus estructuras sociales se han trasminado con la crisis y están a punto de colapsar.Hace más de un mes, la parlamentaria...

Sabemos (ya todo el mundo lo sabe) que España está sufriendo una de las peores crisis de su historia. No solamente porque su economía está arruinada, sino porque todas sus estructuras sociales se han trasminado con la crisis y están a punto de colapsar.Hace más de un mes, la parlamentaria Christine Buchholz, del Bundestag Alemán declaraba: “No a la Europa de los bancos, sí a la resistencia contra el desmantelamiento social en España” y aseguraba luego: Ni un solo céntimo de los 100 mil millones de euros facilitados redundará en provecho de la población española. 400.000 familias tuvieron que abandonar sus hogares porque no podían pagar sus hipotecas a los bancos. Se salva a los bancos pero no a las familias. En vez de ello, el paquete de medidas de rescate para los bancos agrede los logros sociales de los trabajadores españoles al exigir reformas laborales y fiscales, privatizaciones, liberalizaciones y un aumento del precio de la electricidad”. En síntesis: la situación de España es catastrófica. Y por eso asombra que empresas que se llaman a sí mismas “españolas” tengan tanta vigencia, tanta presencia y tanto poder en este otro lado del océano. Concretamente en Bolivia. Y lo decimos por “Técnicas Reunidas”, empresa que se autodenomina española y ejecuta tres obras en el país. La mayor es la planta separadora de líquidos Gran Chaco, el segundo módulo del campo Margarita para aumentar 6 millones de metros cúbicos por día de gas natural. También fue contratada para los trabajos de “revamping” en la refinería Gualberto Villarroel, aunque es una obra de menor dimensión que las otras, pero “es importante para nosotros porque también en refinación tenemos mucha fortaleza”, aseguró Roberto Domínguez, Director de Técnicas Reunidas Bolivia. Llegó a Bolivia de la mano de Repsol, pues ésta la contrató en el 2010 para la primera fase de desarrollo del campo Margarita, en el bloque Caipipendi. Esta llave de ingreso, le permite a Técnicas Reunidas  tener tres contratos nuevos, dos de ellos con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos y uno con Repsol  española.Los cuatro contratos de Técnicas Reunidas superan 800 millones de dólares: las dos fases del campo Margarita suman 300 millones y la separadora Gran Chaco 498 millones, a estos se debe sumar los trabajos en la refinería.Vamos a prescindir por ahora aquello “dime con quién andas…” pero no sobra recordar que se publicó hace poco un largo “memorial de agravios”, donde se indica, entre otras cosas, que Repsol no es una empresa española, simplemente tiene su sede en el Estado español. La mayoría de su accionariado está radicado en el exterior y también que Repsol es un ejemplo de empresa que evade impuestos: cuenta con 13 filiales en paraísos fiscales. Lástima que no se haya realizado la “cumbre energética” anunciada en Tarija. Hubiera sido un buen escenario para tocar estos asuntos.Pero aún sin cumbre, nosotros seguiremos tocándolos.

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