¡Hagan juego!

para no divagar, quedemos con que ocuparse del juego no es otro juego, sino una responsabilidad social muy importante, donde sea que un grupo humano se considere “sociedad organizada”. Por eso sorprende que las autoridades municipales de Tarija no tengan precisión sobre quién, y cómo debe...

para no divagar, quedemos con que ocuparse del juego no es otro juego, sino una responsabilidad social muy importante, donde sea que un grupo humano se considere “sociedad organizada”. Por eso sorprende que las autoridades municipales de Tarija no tengan precisión sobre quién, y cómo debe ocuparse de controlar las actividades relacionadas con los juegos de azar, principalmente con las muy difundidas “maquinitas” o tragamonedas.Mientras tanto, a nivel nacional, la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Juego  declaró que ninguna casa de juegos en el país tiene licencia de funcionamiento y las que operan lo hacen de manera ilegal. En los últimos meses, en Tarija se ha evidenciado que la puesta en funcionamiento de este tipo de negocios ha ido en incremento sin ningún tipo de control, lo que según las autoridades del municipio, se debe a la falta de un ente descentralizado que regule tales negocios.Según el comandante de la Guardia Municipal, Ivar Ortiz, el control y regulación del funcionamiento de las Casas de Juego están a cargo de la Lotería Nacional. El trabajo de la autoridad municipal se limitaría a evitar que las “casas  de juego” estén cerca de las unidades educativas.Asimismo, Ortiz explicó que la dirección de Ingresos del Municipio tampoco es la encargada de otorgar licencias de funcionamiento a este tipo de negocios, puesto que la instancia nacional es la que tiene dicha tuición.Otro funcionario municipal, el Intendente Nelson Ruiz, explicó que desconoce la situación precisa de este rubro, ya que el control sobre estos, según él, es tuición de la Policía Municipal y la Dirección de Ingresos, encargándose de la emisión de la licencia para juegos.A esta altura el asunto ya no es recreativo ni divertido, sino un evidente problema social, a no ser que le estemos apuntando al modelo estadounidense porque Según la ley federal de los Estados Unidos, apostar – como portar armas es legal, y cada estado es libre de regular o prohibir esta práctica. Hace poco, gracias a una sentencia favorable de la Corte Suprema de los Estados Unidos, dictada en 1987, muchos nativos americanos han construido sus propios casinos en sus tierras ancestrales para suministrar ingresos a su tribu. Ya que las tribus son consideradas como “naciones soberanas”, suelen verse libres de las leyes estatales de juego, quedando así tan sólo reguladas por la ley federal.Pero Bolivia no es un país federal, y con sus complicadas “nacionalidades” ya en muchos aspectos ni siquiera parece un país.Y no vamos a ocuparnos ahora de la parte patológica del juego, o “ludopatía”, equiparada con la piromanía, la cleptomanía y otras graves cuestiones psico sociales, porque ya esas son palabras mayores.Pero alguien debería comenzar a tomar en serio el asunto, que no está como para juegos.Preferimos que tome la palabra el alcalde.

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