Pueblos en lucha
donde habíamos sido invitados a acompañar una manifestación convocada por vecinos de la localidad y de zonas aledañas para expresar el rechazo a la instalación de una fábrica de explosivos en la zona, que además de contaminar, va a vender sus productos a las empresas megamineras.El...
donde habíamos sido invitados a acompañar una manifestación convocada por vecinos de la localidad y de zonas aledañas para expresar el rechazo a la instalación de una fábrica de explosivos en la zona, que además de contaminar, va a vender sus productos a las empresas megamineras.El proyecto de la empresa Austin Power SA cuenta con la aprobación ministerial y el apoyo del gobierno de la provincia. Ya en la ruta veníamos prendidos de la radio, en los momentos que teníamos señal, siguiendo los sucesos de El Tabacal, que un periodista local, Samuel Huerga, transmitía en vivo y en directo al lado de los trabajadores.El pueblo de Hipólito Irigoyen, ante la inminencia de la represión se volcaba masivamente en apoyo de los huelguistas para fortalecer el corte de ruta. Entre llamados telefónicos a los compañeros de Oran, Pichanal e Irigoyen, en varias oportunidades estuvimos tentados de volver sobre nuestros pasos para sumarnos nosotros también. Pero estábamos a 400 Km!El Galpón nos sorprendió gratamente por la cantidad de vecinos reunidos en la plaza, gran cantidad de jóvenes con el rostro pintado de verde, muchas mujeres, muchos niños acompañando a sus padres.Todos marcharon en una caravana de varias cuadras en la que se mezclaban bicicletas, motos, autos, camiones y hasta algunos tractores. Durante casi una hora recorrieron las calles del pueblo donde se iban incorporando más vecinos. Se vivía un clima festivo, entusiasta y alegre.Nosotros sumamos nuestro auto a la caravana sin dejar de escuchar la radio. En El Tabacal los sucesos se precipitaban y a la voz desesperada del periodista empezaron a sumarse las explosiones de los disparos, los silbidos de las balas, los gritos de mujeres y niños. El relato de Samuel era tan vívido que por momentos nos parecía estar en medio de la balacera. Pero a nuestro alrededor la gente sonreía, aplaudía y agitaba banderas Wilpala!En el acto en la plaza de El Galpón, al hacer uso de la palabra, no pudimos menos que felicitar a los galponenses por tamaña expresión de voluntad de un pueblo que resiste los proyectos de las multinacionales y, a la vez, expresamos nuestra angustia por lo que pasaba en esos mismos momentos en El Tabacal, donde otro pueblo estaba resistiendo una brutal represión, también y no por casualidad, en el marco de un conflicto con la yanqui Seabord Corporation y de manos de la policía de la provincia.Después que se aquietaron las aguas en El Tabacal y nos despedimos de nuestros amigos de El Galpón, pudimos reflexionar más calmadamente: la sensación final fue reconfortante.Valientes son los pueblos que luchan aunque el enemigo a enfrentar parezca grande.Esa tarde vivimos dos expresiones de un mismo pueblo que no va a permitir que le hipotequen su futuro.María Lapasset es Secretaria Adjunta de la CTA Salta.


