Los dólares y el TLC
Es algo ya acostumbrado, en ese orden de ideas, ocuparse de los primeros cien días de gobierno, sin que nada garantice, por supuesto, que los siguientes cien, o mil días serán iguales, mejores o peores.Pero el recurso es válido y por eso, nos interesamos en los primeros cien días, pero no de...
Es algo ya acostumbrado, en ese orden de ideas, ocuparse de los primeros cien días de gobierno, sin que nada garantice, por supuesto, que los siguientes cien, o mil días serán iguales, mejores o peores.Pero el recurso es válido y por eso, nos interesamos en los primeros cien días, pero no de ningún gobierno, sino de un Tratado De Libre Comercio, TLC, el de Colombia con los Estados Unidos, que tiene informaciones que nos ponen a reflexionar.De lo que Colombia le vende a Estados Unidos lo que indudablemente tiene más fama es el café. Pero en el estudio que hizo una entidad pública de Bogotá para esos cien días de TLC no es el café colombiano lo que destaca, sino el oro y el carbón.Las ventas de oro hacia Estados Unidos aumentaron en un 66 por ciento, las de petróleo y carbón en 39 por ciento y los químicos aumentaron en un 1.700 por ciento. La cifra que más sorprendió al Gobierno colombiano fue el aumento en la venta de los lácteos pues crecieron en 472 por ciento. Las importaciones de leche en polvo, harina de soya, semillas de algodón, hierro y abono también.A esos indicadores se les puede sacar varias conclusiones. Primero, el café colombiano sigue siendo para la mayoría de los estadounidenses un “lujo”, porque los que lo consumen suelen pagar más de 5 dólares por taza. Con la recesión inocultable que vive Estados Unidos, es obvio que cada vez son menos los gringos que pueden pagarse ese lujo. Prefieren el café africano, que cuesta menos de un dólar por taza y en algunos casos sólo centavos.El complemento natural pero perverso del TLC es que inclusive los colombianos podrían estar pronto bebiendo el nada famoso café africano, que podrían importarlo, sin aranceles, desde Estados Unidos.Llama también la atención que otro producto colombiano con alta demanda en los Estados Unidos sea el carbón, del cual ya Colombia es el sexto productor mundial. Lo que se deduce es que los experimentos con fuentes alternativas de energía, proclamados públicamente inclusive por el presidente Obama, tienen más de discurso que de realidad.Y por último el oro, pero no porque sea lo menos importante. Cuando los Estados Unidos impusieron su moneda, el dólar, en 1944, como divisa para la economía mundial, el la onza de oro se cotizaba muy por debajo de los cien dólares. Hoy, la misma onza se cotiza a más de mil quinientos dólares y por lo visto hasta los gringos ya confían más en el dólar que en su propia moneda.Muchas más inferencias se pueden hacer y con seguridad que los “expertos” ya las están haciendo. A nosotros nos gustaría simplemente saber a cuánto asciende, exactamente, lo que Bolivia tiene en dólares americanos, o en papeles valorados convertibles a esa moneda, en “nuestras” Reservas Internacionales Netas.Sin eufemismos, sin disimulos y sin marear ninguna perdiz.¿Será mucho pedir? Insistiremos.


