Reflexiones desde el Cursillo Pesimismo
Aquí nace el pesimismo que es como una enfermedad peligrosa que de una forma u otra nos puede ir contagiando. La raíz del pesimismo nace de los miedos, el miedo de perder lo que se posee y miedo de no obtener lo que se desea.Miedo de los débiles que temen la violencia de los fuertes, miedo de...
Aquí nace el pesimismo que es como una enfermedad peligrosa que de una forma u otra nos puede ir contagiando. La raíz del pesimismo nace de los miedos, el miedo de perder lo que se posee y miedo de no obtener lo que se desea.Miedo de los débiles que temen la violencia de los fuertes, miedo de los fuertes que temen la rebelión de los débiles, miedo fruto de los golpes y desilusiones que se han ido experimentando a través del tiempo, de ahí nace el temor de enfrentar la realidad.Es muy fácil caer en la tentación del pesimismo, pero es la más peligrosa, porque es un freno, una evasión, una auto justificación de la falta de valor, de la pereza, del conformismo.El pesimismo es la forma más sutil, más elegante y también la más satánica de cerrarse a la esperanza. Corroe toda iniciativa, todo esfuerzo humano, destruye, apaga, oscurece todo estallido de creatividad, apaga toda reacción en busca de la justiciay del bien de la familia y de la comunidad. Es como un velo negro que cubre toda iniciativa, toda esperanza de mirar el futuro resplandeciente, es como un apagón de luz.El pesimismo fortalece a los poderosos, porque es la mejor carne para la mesa de los poderosos. El realismo no renuncia jamás a la lucha, busca soluciones, busca caminos para lograr su objetivo, porque de eso se trata la vida, la vida es una constante lucha para lograr la justicia en la sociedad, la paz en la familia, el éxito en el trabajo, el vivir de acuerdo al evangelio de Jesús; de vivir en la esperanza de un futuro mejor, de lograr el éxito en los objetivos trazados, la esperanza es la puerta que se abre donde brilla el sol.El realista canta cuando llora porque tiene esperanza. El pesimista llora cuando canta, porque aunque esté viviendo momentos de felicidad, está mirando un oscuro futuro porque piensa que todas las revoluciones acaban en el fracaso, que todo volverá a ser como era y que todas las alegrías terminarán en llanto.El pesimismo no es real, me atrevo a decir que los pesimistas están sufriendo un trauma porque lo real del ser humano es la fuerza escondida en su corazón, que es mayor que todas las desilusiones, que se abre a la esperanza cada vez que se levanta cuando el sufrimiento lo derriba.Lo real es que el hombre busca la libertad y la paz. Cristo ha dicho: “Yo he vencido al mundo” y dice a los pesimistas: “Hombres de poca fe ¿porqué teméis?”.A todos los optimistas: “Vigilad y luchad porque el mal no ha muerto y se sienta a la misma mesa que el bien”.Y a los realistas: “Sabed unir la inocencia de la paloma con la astucia de la serpiente”.Hermano no te dejes vencer por pesimismo, antes busca en Jesús la fortaleza y El te bendecirá con la esperanza.


