De patio trasero a Patria Grande

Parafraseando para entenderlo mejor diríamos que tensión entre Patria Grande y patio trasero. Sin haber terminado de digerir una Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, donde lo único realmente destacado fue el escándalo sexual protagonizado por elementos del Servicio Secreto de los...

Parafraseando para entenderlo mejor diríamos que tensión entre Patria Grande y patio trasero. Sin haber terminado de digerir una Cumbre de las Américas en Cartagena, Colombia, donde lo único realmente destacado fue el escándalo sexual protagonizado por elementos del Servicio Secreto de los Estados Unidos, tuvimos que prestarle algo de atención a una asamblea de la Organización de Estados Americanos en Cochabamba, donde lo más notable fue que no pasó nada destacado, excepto que se promovió entre los asistentes – la mayoría ministros de “Relaciones Exteriores” - la fiesta patronal de Urkupiña, una simpática muestra de nuestro sincretismo religioso y de nuestro mestizaje, pero que no era para tanto.Y hoy, nuevamente en Colombia, pero sin la peligrosa presencia de los agentes del servicio “secreto” gringo, están otra vez reunidos ministros esta vez de la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, para cambiar de secretario general, encargándole de esas funciones que estuvieron a cargo de la ex canciller colombiana María Ema Mejía, al también ex canciller venezolano Alí Rodríguez.Para ser sinceros, ya estamos un poco aturdidos a pesar de que todavía nos falta la reunión global de Rio + 20, dentro de unos días, donde se discutirán, temas de medio ambiente, pero ya con fuertes prevenciones sobre el mentado modelo de “economía verde”, que hasta donde se percibe, es el mismo agro-negocio capitalista, pero con otra etiqueta.Debemos reconocer, sin embargo, que UNASUR, en su corto tiempo de existencia, ya hizo más que la sexagenaria OEA, aunque por alguna razón sentimos que nos están sirviendo vino nuevo en odres viejos.Apropósito de esto, hace poco tiempo Miguel Ángel Barrios escribía que “no podemos ignorar que estamos en el cambio de pasaje de un “orden” unimultipolar de la posguerra fría a un “orden” multipolar del siglo XXI, donde los Estados continentales industriales serán los únicos actores políticos con capacidad de soberanía o autonomía.Se combina eso con la crisis irreversibles de los Estados nación clásico industrial medianos y en caída libre y ni que hablar los Estados agro-mineros exportadores hijos de la fragmentación de Nuestra América o de los Estados mono étnicos, incapaces de nada, de los Balcanes.En este contexto, -remata Barrios- tenemos la enorme posibilidad , como no lo teníamos desde la época de la primera independencia, de materializar la segunda independencia, es decir la Patria Grande, vía Mercosur-Comunidad Andina, Unasur y Celac. Todos, hijos de un mismo itinerario.Que concluya hoy, entonces, la reunión de UNASUR y el relevo de los responsables de su administración y con seguridad tendremos novedades.Aunque, curándonos en salud, recordemos que no siempre quienes buscan el poder hacen lo que prometen, cuando lo alcanzan. De eso sabemos mucho aquí y está también sucediendo en el Perú.Pero ese es otro tema, al que también tendremos que hacerle seguimiento cuidadoso.

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