El control social y los indignados

Estábamos tentados, decíamos, pero optamos por ocuparnos más bien en forma general del control social, porque eso es lo que se está sintiendo en el efervescente crecimiento global del movimiento de los indignados, que hoy es la noticia por excelencia, aunque nadie sabe lo que pueda pasar...

Estábamos tentados, decíamos, pero optamos por ocuparnos más bien en forma general del control social, porque eso es lo que se está sintiendo en el efervescente crecimiento global del movimiento de los indignados, que hoy es la noticia por excelencia, aunque nadie sabe lo que pueda pasar mañana con ese peculiar movimiento social. Puede, inclusive, caer bajo el control de ONGs, como ha pasado ya con el feminismo, el pacifismo, el indigenismo y otros. Ojalá que no. Pero vamos con calma.Dice su definición que el control social aparece en todas las sociedades como un medio de fortalecimiento y supervivencia del grupo y sus normas. En la manifestación de los indignados (que están utilizando la propaganda exitosamente) se puede leer la consigna “Nada por encima del ser humano”. Eso es fundamental.Se trata, entonces, de una autodefensa social multitudinaria (para no llamarla “masiva”) frente a situaciones que están lastimando al ser humano con leyes, o con chicanas, impuestas por grupos dominantes, principalmente los que controlan las finanzas y por ende la economía. Esta situación ha puesto nuevamente en primer plano la importancia de los movimientos sociales, de la propaganda y de su potencialidad, así como de la moderna comunicación “on line” como herramienta para iniciar y fortalecer los movimientos sociales.Los movimientos sociales como estructuras de cambio social que surgen a la par de las crisis sociales y generalmente son apoyados por organizaciones formales de la sociedad civil, principalmente partidos políticos y sindicatos. Los movimientos sociales surgen como modos de organización de colectivos, fundamentalmente marginales, que luchan dentro de un campo político más o menos concreto. Algunos ejemplos de estos movimientos son el movimiento feminista, el movimiento ecologista, el movimiento obrero, el movimiento pacifista o antimilitarista, o, más reciente en su surgimiento, el movimiento okupa y el movimiento antiglobalización que sería mejor llamarlo “alterglobalización”, porque busca formas alternativas de globalización.Para rematar, debemos apelar a los teóricos que definen a la sociedad civil, como “el conjunto de ciudadanos organizados como tales para actuar en el campo de lo público en busca del bien común, sin ánimo de lucro personal ni buscar el poder político o la adhesión a un partido determinado” (Enrique Brito Velázquez)O tradicionalmente, siguiendo el concepto de Alexis de Tocqueville, se identifica como “sociedad civil” el conjunto de organizaciones e instituciones cívicas voluntarias y sociales que fungen como mediadores entre los individuos y el Estado. Esta definición incluye, pues, tanto a las organizaciones no lucrativas u organizaciones no gubernamentales como a las asociaciones y fundaciones, esas que expresamente “no son gobierno” pero en muchos casos aspiran a controlarlo. Pero ese ya es tema para otro comentario.

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