Del Antagonismo a la Integración
en busca de un mejor destino, con tesón, energía y dignidad, toda una verdadera gesta heroica inolvidable.Toda esta histórica reivindicación cívica se llama autonomía y como reconoce el texto constitucional, tiene institucionalidad jurídica como nueva estructura y organización...
en busca de un mejor destino, con tesón, energía y dignidad, toda una verdadera gesta heroica inolvidable.Toda esta histórica reivindicación cívica se llama autonomía y como reconoce el texto constitucional, tiene institucionalidad jurídica como nueva estructura y organización territorial, con existencia dentro del Estado Unitario, Social de Derecho Plurinacional y Comunitario, con poder de elección de sus autoridades y poder decisorio para administrar los recursos departamentales, y cumplida esta etapa con la adecuación de los Estatutos, corresponde pasar rápidamente de la fase conflictiva del antagonismo con disputas violentas a la fase de integración y construcción económica y social del departamento mediante un Plan de Desarrollo Económico y Social Quinquenal, financiados con la renta del gas, recurso no renovable, que debe ser manejado con pinzas, es irracional, que en Bolivia, un país de extrema pobreza, sus obras públicas tengan que construirse hasta 7 veces, esta es la diferencia cualitativa con los países desarrollados, que construyen sus obras una sola vez y bien. Este plan debe ser participativo, todos los grupos sociales tienen que ser actores económicos mancomunados (micro, mediana y gran empresa) de este importante emprendimiento, como suma de esfuerzos, para concretar la obra más creativa de todos los tarijeños, el desarrollo económico y social del departamento. El indicado plan tendrá como escenario una democracia representativa y un pluralismo político para conformar la estructura de una economía mixta de inversión pública con inversión privada y comunitaria, que tiene que concurrir en igualdad de condiciones y plenamente garantizada por la seguridad jurídica. Al respecto el art. 306 de la Nueva Constitución Política del Estado Plural, señala, la economía plural está constituida por las formas de organización económica comunitaria, estatal, privada y social cooperativa, sin establecer entre ellas, un modo de producción dominante o hegemónico y, en el parágrafo IV, del mismo precepto, señala entre, estos modos de producción se podrán constituir empresas de economía mixtas, en este contexto, los empresarios privados, no tienen que sentirse excluidos del modelo económico, disponen de la vía legal en caso de vulneración de sus derechos constitucionales; interesa tocar ese aspecto medular, de protección para aumentar la inversión en Tarija, que significará crear más riqueza y fuentes de trabajo. En este sentido, se requiere urgentemente de una ley de inversión con reglas claras. Para ser entendido, en la metodología o pasos del antagonismo a la integración mediante un Plan de Desarrollo Económico y Social, donde es evidente, antagonismo e integración, son aspectos contradictorios, pero complementarios, dos caras distintas que pertenecen al mismo proceso, así la integración, es la consecuencia del antagonismo para advenir en la armonía, que es la síntesis, motor de la economía y posterior desarrollo tarijeño.Para este nuevo contexto, la premisa fundamental, será que, el gobierno autonómico departamental debe dejar de ser un problema político para pasar ser una solución a los problemas económicos y de las carencias sociales históricas acumuladas por una población excluida. Así, no vamos quitar la perspectiva a la autonomía como un derecho consolidado del pueblo, para ser reducida como un fin en sí mismo, cuando, es el concepto operativo importante para alcanzar el desarrollo y bienestar de la gente, convirtiéndose en un eficaz y eficiente plan de inversiones. El que gobierne con un criterio únicamente político, llevará a la autonomía a su irremediable y rotundo fracaso, por lo tanto, la autonomía tiene que ser la nueva matriz del desarrollo de Tarija, la herramienta para lograr su modernización económica y social, industrialización, y diversificación de su economía, buscando mayor eficacia de la gestión. En las actuales circunstancias, la falta de un Plan de Desarrollo, es la causa principal para una baja ejecución presupuestaria y dispersión de recursos económicos en inversiones improductivas, cuyo recursos están amenazados por una reversión al tesoro general de la nación, para evitar esto, el sentido común o piensum: dicta, que los recursos no utilizados deben convertirse en fondos públicos de inversión para financiar el Plan Económico, como el gobierno puso fondos en fideicomiso para financiar la industrialización de Y.P.F.B. y, donde, con más de Tres Mil Millones de Pesos Bolivianos, que están en caja y bancos, se puede comenzar a desarrollar dicho Plan Económico, racionalizando gastos corrientes y los proyectos destinados al desarrollo humano, para canalizar mayores recursos al sector productivo a ser localizado en todas las provincias tarijeñas, instalando una importante agroindustria, incorporando la fuerza de movilización del campesino para autoabastecernos, industrializando su producción agropecuaria. Para la ciudad de Tarija y la Provincia, por la bendición de su clima vendito, se propone darle un valor agregado, con un programa turístico y con un importante centro de servicios, como actividad económica altamente rentable. En este sentido, el objetivo económico es primordial en el Plan, y luego, es el objetivo político. La inversión social no puede pasar en esta primera etapa de un 20%. En este lineamiento, es fundamental priorizar la asignación óptima de los recursos que no son suficientes, al que debemos asegurar con una buena política hidrocarburífica, que la renta petrolera, sostén económico, no se desplome por falta de reinversión en el sector, de asignarle el mayor valor agregado posible al gas y mejorar sus niveles de reserva. Estas son líneas maestras para que Tarija no vaya perdiendo esta inédita oportunidad histórica de convertirse en un departamento moderno, geográficamente estructurado, basado en la industrialización del gas de alta tecnología capaz de echar las bases de un sistema productivo sostenible, independiente y de largo alcance, Estas son las soluciones para sus males e imperfecciones presentes, se propone el Plan de Desarrollo Económico y Social como un programa de soluciones, de futuro, es una mezcla de la desocupación que es hambre y la esperanza, donde la autonomía conquistada en las calles, sea, esa amalgama de amargura y de ilusión, combustible que hará funcionar el nuevo carro de la historia tarijeña Empero, no como la mejor bandera de la lucha de una oposición, que borda en los errores del gobierno sin propuestas, requerimos de trabajar en coordinación para la aprobación de una ley de inversiones pública y privada, para estimular con políticas crediticias, fiscales, brazo operativo, para dar este importante salto cualitativo de transformación de nuestra economía, cohesionando a todos; oficialista, oposición y toda la sociedad civil que acabará con esa retórica de vana elocuencia.


