Inclusión o MASificación?
En el ámbito político el hecho de reconocer sus limitaciones es un avance saludable, el mismo Presidente, en alguna ocasión, ha reconocido sus errores. Sin embargo, como también se ha hecho costumbre, cada discurso de nuestro presidente encierra una contradicción, pues lo que dijo en...
En el ámbito político el hecho de reconocer sus limitaciones es un avance saludable, el mismo Presidente, en alguna ocasión, ha reconocido sus errores. Sin embargo, como también se ha hecho costumbre, cada discurso de nuestro presidente encierra una contradicción, pues lo que dijo en un momento anterior con vehemencia es negado o distorsionado. Como sucedió por ejemplo, en la relación con Chile en torno a la salida al mar, que nuevamente parece truncarse por las declaraciones del presidente. Por otra parte, coincidiendo con el aniversario del MAS, en Chuquisaca el presidente hizo una importante entrega de recursos y equipos a la población de San Lucas. En parte de su discurso dijo que “el primer compañero que no esté con su puño (izquierdo) arriba voy a pensar que es proyanqui, procapitalismo, proimperialismo. La próxima que venga voy a empezar a controlarlos”. Sin embargo, cuando Evo asumía la presidencia de la todavía República de Bolivia, su discurso fue sumamente emotivo y reiteró que su gobierno sería “inclusivo”, y superaría las exclusiones que sufrieron los bolivianos, particularmente los indígenas a lo largo de la historia. Esta idea extraordinaria, en la práctica se ha esfumado pues obligar a sus militantes a que levanten el puño izquierdo para cantar el himno nacional no muestra una actitud tolerante y menos incluyente. Este tipo de contradicciones son permanentes, afloran espontáneamente y nos dejan pasmados a quienes no tenemos la malicia para intuir sus trasfondos. Por ejemplo, escuchar que el mundo debiera aprender de Bolivia su ejemplar modelo de justicia, cuando en nuestras cárceles la inmensa mayoría de reclusos no tienen procesos, y sobre todo cuando la pérdida de libertad es, para los que no tienen recursos económicos, una constante; muestra que las afirmaciones espontáneas de nuestro presidente no parecen reflejar la realidad y simplemente apuntan a la conservación del poder a toda costa. Falta conciencia respecto a lo delicadas que han sido siempre las relaciones con Chile, y de lo trágicos que resultan los discursos personales y espontáneos del presidente pues terminan anulando lo poco que se pudo avanzar. Al final será otra manipulación más del civismo de los bolivianos que seguimos creyendo que la pérdida del mar ha sido injusta y que se nos tiene que devolver. Finalmente no nos parece un discurso inclusivo pensar sí o sí como nuestros gobernantes, en una lógica donde no hay lugar para las diferencias. En realidad estamos “incluidos” en una masa social que, a lo largo de toda la historia, les ha servido a los políticos para subir y mantenerse en el poder, haciéndonos pensar que éramos incluidos cuando en realidad solo éramos una masa a su servicio. ¿No debería ser diferente ahora?*Jesuita y teólogo [email protected]/www.uramant.org


