El Litio a modo de ejemplo

El proyecto “Salar del Rincón” demandará unos 370 millones de dólares, según  la Secretaría de Minería del país vecino.Actualmente, se conoce que de los 10 millones de toneladas de reservas probadas de litio que existen en el planeta, alrededor de 9 millones están en Latinoamérica,...

El proyecto “Salar del Rincón” demandará unos 370 millones de dólares, según  la Secretaría de Minería del país vecino.Actualmente, se conoce que de los 10 millones de toneladas de reservas probadas de litio que existen en el planeta, alrededor de 9 millones están en Latinoamérica, principalmente en Argentina, Bolivia y Chile.Bolivia no logra aún arrancar su proyecto estatal, pero este no es el punto, se debe mirar alrededor para ver que los vecinos avanzan de manera acelerada en la búsqueda de hacer negocios y mejorar sus ingresos, desarrollar sus recursos naturales y atraer inversiones en condiciones favorables.Lo que pasa con el litio pasa en otros ámbitos de la industria minera, la industria de los hidrocarburos, generación de electricidad y desarrollo de energías alternativas, entre otros. El fomento a la producción de biocombustibles ante la creciente demanda en países como Brasil, Argentina y algunos de Centroamérica, se ha convertido en política de estado que atrae inversiones millonarias, con el consiguiente efecto positivo para las finanzas internas, la generación de fuentes de empleo y la atracción de tecnología.La construcción de plantas de GNL  en Brasil y Chile y la utilización de unidades de regasificación en Argentina en las demandas pico estacionales, han cambiado el escenario energético e inciden directamente en el comportamiento de la economía nacional, además de cubrir las necesidades energéticas de la población.Entre tanto en el país vamos lento en materia de atracción de inversiones para transformar el escenario pesimista que se arrastra desde hace algunos años atrás, en un escenario optimista con condiciones adecuadas para el desembarque de mayores capitales y sobre todo de nuevas empresas.El ejemplo del litio argentino es uno más de los tantos que podemos ver a nuestro alrededor y que deberían sacudir las políticas del estado, las cuales, sin dejar totalmente de lado el contenido ideológico, impulsen de manera positiva la transformación de un país poco atractivo a la inversión extranjera, en un espacio de oportunidades con seguridad jurídica para todos los actores.El vecino del sur, adscrito a los organismos del ALBA y otros similares, parece que no ha dejado sin embargo que la ideología sea el cuello de botella para la atracción de inversión como en el caso del litio. La situación en el sector de hidrocarburos no es de lo mejor, dada la baja inversión exploratoria de los últimos años, pero al parecer esta situación tiende a cambiar.Puede que Argentina no sea el mejor ejemplo, pero avanza. Quizás debemos mover las piezas aplicando otra estrategia, novedosa y atractiva.

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