23: Agua dulce, agua salada

La “cualidad marítima” a la que se refirió el Presidente es y debe ser, ni más ni menos, que el retorno al mar con soberanía.El mismo Primer Mandatario ha recordado que “Bolivia es un país digno, respetuoso y respetado en la comunidad internacional, que en los últimos años ha sido...

La “cualidad marítima” a la que se refirió el Presidente es y debe ser, ni más ni menos, que el retorno al mar con soberanía.El mismo Primer Mandatario ha recordado que “Bolivia es un país digno, respetuoso y respetado en la comunidad internacional, que en los últimos años ha sido conocido en el mundo entero”. En el giro de 180º dado ayer, es imperioso encontrar solidaridad en la comunidad internacional en torno a la justa demanda, empezando por los países vecinos y los organismos de intregración regionales como Mercosur, Unasur y otros.Se ha anunciado la creación de una oficina estatal para preparar la demanda, elegir el Tribunal competente y presentarla. La “Dirección General de Reivindicación Marítima” deberá contar con la participación de probados especialistas en el tema, incluyendo técnicos que no se equivoquen ni en la forma ni en el fondo de la demanda.“Los derechos nacen del respeto, la solidaridad, la complementariedad y la hermandad de los pueblos. Esa es la ley suprema de las naciones”, expresó Morales. Esos derechos habrá que invocarlos con pulcritud y mucho patriotismo. Sin improvisaciones ni interferencias de “diplomáticos” que hasta ayer precisamente, nos arrastraron a la lógica de la diplomacia chilena que nos hizo perder otros cinco años.Justo ayer, a propósito de la fecha histórica, el Director de Educación de la Gobernación del Departamento de Potosí, Edgar Pari, ha demandado a las autoridades bolivianas dejar de “alimentar” a Chile con las aguas de los manantiales del Silala, que fluyen gratuitamente a ese país desde hace más de cien años.Varias organizaciones han exigido que Bolivia exija a Chile el pago de al menos el 50% del valor de las aguas del manantial que benefician a empresas privadas que operan en territorio chileno y se enriquecen con ese líquido boliviano, en tanto se establezca científicamente que el otro 50% también es propiedad boliviana, a partir de lo cual, Chile deberá pagar por la totalidad de ese recurso hasta que Bolivia le de uso en su propio territorio.Pero Pari fue aún más incisivo. Pidió que se modifique el contenido de la enseñanza de historia a nuestros estudiantes en lo relativo a las relaciones con Chile y el conflicto por el mar boliviano. Debe partirse por ahí. La historia debe ser escrita y enseñada por historiadores bolivianos y no por “escribidores” vinculados a intereses extranjeros hasta para imprimir los libros escolares oficiales como fue el caso de la triste historia de la “reforma educativa” de la oscura época de Gonzalo Sánchez de Lozada.

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