Régimen penitenciario: una asignatura pendiente

Lo mencionado, nos encamina a un tema que debe preocuparnos, comenzando por los órganos del Estado, pasando por instituciones y culminando con la participación de la sociedad. El mismo, es el de las personas privadas de libertad y que se encuentran recluidas en los recintos que aún se...

Lo mencionado, nos encamina a un tema que debe preocuparnos, comenzando por los órganos del Estado, pasando por instituciones y culminando con la participación de la sociedad. El mismo, es el de las personas privadas de libertad y que se encuentran recluidas en los recintos que aún se denominan “cárceles”, quienes llevan una vida en lamentables e inhumanas condiciones, situaciones que aumentan de manera ostensible su penalización.Un vivo ejemplo es el recinto de Morros Blancos, donde el hacinamiento y las precarias condiciones en que viven sus ocupantes,  constituyen una bomba de tiempo que podrían ser el detonante de conflictos impredecibles.Las soluciones en el caso particular, deben darse con prontitud asumiendo roles cada una de las instituciones, que de alguna manera directa o indirecta tienen que ver con el régimen penitenciario,  así el Ministerio Público y el Órgano Judicial deberían utilizar al máximo los mecanismos legales para que cumpliendo ciertos requisitos posibiliten a la población penitenciaria aproximarse a la libertad o gozar de ella. Se debe tener en cuenta que perder la libertad es sinónimo de perder la vida. Se debe comenzar inclusive con el cambio de nombre de las penitenciarias, por el de Centros de Rehabilitación y de Reinserción Social, términos que resultan menos peyorativos y de estigmatización  como los utilizados hasta el presente. Por eso las normas de carácter constitucional, de procedimientos, tratados y convenios internacionales se ocupan de este tema como algo relevante y comprometen la fe del Estado. Las soluciones tienen que darse de manera inmediata, a mediano y largo plazo. En el primer caso, se hace imperiosa la dotación de los más elementales servicios básicos, como agua potable, baterías de baño, de cuidados médicos, odontológicos y psicológicos, de primeros auxilios todos de manera permanente. Así el Estado Plurinacional de Bolivia cumplirá con sus propias normas y con los convenios internacionales a los que se encuentra obligado. La lucha por la supervivencia, no debe ser indiferente a la realidad que nos lacera y que como están dándose los acontecimientos, nadie puede estar  exento de este conmovedor escenario donde impera el hacinamiento físico y psicológico.A mediano plazo, replantear la situación de cada uno de los internos, clasificándolos según la naturaleza de los delitos cometidos, separar a los menores imputables, de los con sentencia ejecutoriada, con detención preventiva y los de baja peligrosidad, porque no es  posible tenerlos, como en el presente, en el mismo espacio.A largo plazo, se debe construir un nuevo recinto, que proporcione calidad de vida, privilegiando la creación de talleres de formación y producción tomando  en cuenta sus capacidades y aptitudes, y ocupen su tiempo en los talleres de formación y de producción, de esta manera  podrán controlar su presente y proyectar su futuro. Las entidades educativas deben  cumplir el rol para las que fueron creadas dirigiendo sus actividades y desarrollando programas en beneficio de uno de los sectores menos favorecidos,  como en este caso de los privados de libertad.Si continuamos con la actual situación penitenciaria, lo único que conseguiremos será sepultar a seres humanos con problemas en un mundo de promiscuidad y degradación, lo que ayuda más a su deterioro moral, negándoles la oportunidad para su reivindicación personal e incorporación al seno de la sociedad. Entonces, todos a poner el hombro para que el régimen penitenciario deje de ser una asignatura pendiente.

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