¿Recuerdan a Saddam Hussein?
Decir soldados “gringos” entre comillas es un error voluntario, porque casi 8 de cada diez uniformados que mueren allí son latinos que vivían en EE.UU y se enrolaron para “conseguir papeles” de residencia. Eso es así y de nada sirve disfrazarlo, como no sirvió disfrazar la invasión a...
Decir soldados “gringos” entre comillas es un error voluntario, porque casi 8 de cada diez uniformados que mueren allí son latinos que vivían en EE.UU y se enrolaron para “conseguir papeles” de residencia. Eso es así y de nada sirve disfrazarlo, como no sirvió disfrazar la invasión a Irak por la existencia de supuestas armas de destrucción masiva, que se comprobó que era un engaño grotesco de los guerreristas, que en realidad iban detrás del petróleo iraquí, así como ahora están detrás del petróleo libio. A diferencia de Túnez o Egipto, Libia es una potencia petrolera. Produce 2 millones de barriles de petróleo liviano cada día, y su producción puede al menos duplicarse. Gadafi ya había sido criticado por haber fomentado el regreso de empresas petroleras europeas y su creciente participación en la actividad petrolera y gasífera. La mayoría de estas empresas operan desde Benghazi desde donde, por “coincidencia”, se formó el núcleo de la rebelión contra Gadafi.Cómo ha cambiado la situación en sólo meses. Los honores y halagos de que era objeto Gadafi por parte de los jefes de estado de Europa hasta finales del 2010 cambiaron súbitamente. Sanguinario, loco, tirano, demente, autócrata, asesino, corrupto, psicópata, perro rabioso. Estos y muchos otros adjetivos son usados hoy contra Gadafi. El objetivo parece ser destruirlo ante la opinión pública internacional. Algo similar le ocurrió a Saddam Hussein justo antes de la invasión de Irak por parte de fuerzas militares norteamericanas y británicas en el 2003.El Gadafi que hoy casi todos condenan fue recibido y halagado como un gran estadista en la Cumbre del G8 en Italia, invitado por el presidente Barack Obama. Hace sólo unos meses se abrazaba con Sarkozy en Paris, con Tony Blair en Trípoli y con Berlusconi en Roma.Ahora se teje una red de “legalidad” para invadir Libia y deponer al “déspota”. En la ONU se toma la decisión de expulsar a Libia del Consejo de Derechos Humanos. Se estimula y apoya a movimientos opositores a Gadafi para incitar a la rebelión interna, con el propósito de generar un estado de violencia y caos que contribuya a justificar la intervención para “pacificar al país y proteger los derechos humanos de sus ciudadanos”.El objetivo es claro: invadir Libia, deponer a Gadafi, tomar control de su codiciada riqueza de petróleo liviano, tal y como ocurrió con Irak y como trató infructuosamente de hacerse en Venezuela en el 2002. Tal y como trata de hacerse con Irán y como años atrás se concretó en Arabia Saudita, Kuwait, Katar y los Emiratos Árabes. Las siguientes presas serán Argelia, Venezuela e Irán.En el caso de Libia, 2.000.000 diarios de barriles de petróleo “explican” eso y mucho más.


