Sobre el Perú, sólo preguntas
Vamos con las preguntas, entonces. ¿Cómo pudo el actual presidente, desde adentro, acabar con su propio partido, la Alianza Popular Revolucionaria Americana, APRA, siendo que los enemigos naturales del “aprismo – militares y partidos de derecha no habían podido hacerlo en tantos años? El...
Vamos con las preguntas, entonces. ¿Cómo pudo el actual presidente, desde adentro, acabar con su propio partido, la Alianza Popular Revolucionaria Americana, APRA, siendo que los enemigos naturales del “aprismo – militares y partidos de derecha no habían podido hacerlo en tantos años? El Apra es (¿era?) un movimiento político inicialmente proyectado a escala continental, de postura cercana a la centroizquierda. Fue fundado por Víctor Raúl Haya de la Torre para construir la Justicia Social con Pan y Libertad en el Perú; luego en Indoamérica y cuya línea política internacional se enmarcaba en el antiimperialismo adaptado a la realidad indoamericana y mundial.Haya de la Torre tenía una visión americanista de hacer política. Creía que lo que él llamaba “Indoamérica”, tenía que integrarse y luchar en conjunto para avanzar. Por ello su partido tiene un nombre en el que figura el concepto de alianza americana. En síntesis, Víctor Raúl decía que hay que crear la resistencia antiimperialista en América y darle forma de organización política. Esto es lo que Haya consideraba que debía ser el Apra.Los dos periodos presidenciales de Alan García, están tan marcados por su afecto a Estados Unidos que suscribió con ellos un TLC que ni siquiera Colombia, con el obsecuente norte americanismo de Álvaro Uribe, hasta ahora lo ha logrado.No hay respuesta, pero si se nos ocurre algún paralelo con quien fuera el indiscutido “jefe” de la revolución nacionalista boliviana y terminó siendo a la vuelta de su tercera presidencia uno de los paladines del neoliberalismo “made in USA” Si Haya de la Torre y Carlos Montenegro hubiera vivido como para ver esas insólitas “conversiones”, se morían de nuevo. De decepción.Para las elecciones del próximo 15 de abril el APRA , ahora más “de Alan García” que “de Haya de la Torre” ha perdido su candidatura por la renuncia de Mercedes Araoz, debido a fuertes luchas de intereses de los miembros del histórico partido.Otra pregunta: Sabemos cuán costosas son unas candidaturas presidenciales. Seguramente un poco más en el Perú que aquí, por razones de población. ¿Cómo es posible que la hija de un presidente derrocado, enjuiciado y condenado, sea ahora candidata presidencial por muy ahorrativo que haya sido su padre? Los presidentes tienen sueldo, cierto, pero no es “muy” cuantioso. Algo más tiene que haber ahí que nadie ha investigado formalmente, aunque ha sido tema para algunas novelas de relativo éxito.Esa facilidad de los gobernantes, no sólo de América Latina sino del Asia y de Estados Unidos y de todas partes para armar “dinastías” presidenciales siempre nos ha intrigado. Bush, Duvalier, López, Santos, Trujillo, Aquino y ahora Fujimori algo deben tener en común y dudamos que Varguitas vaya a escribir sobre eso.


