¿Es o no es verdad?: ¿GUERRA JUSTA?
Sus conclusiones pueden reducirse a las siguientes. La violencia o la guerra pueden ser legítimas:1. Cuando el mal causado es de extrema gravedad.2. Cuando se han agotado todos los medios pacíficos para remediar el mal ocasionado.3. Cuando, se utilizan medios proporcionados y no superiores a lo...
Sus conclusiones pueden reducirse a las siguientes. La violencia o la guerra pueden ser legítimas:1. Cuando el mal causado es de extrema gravedad.2. Cuando se han agotado todos los medios pacíficos para remediar el mal ocasionado.3. Cuando, se utilizan medios proporcionados y no superiores a lo estrictamente necesario.4. Cundo existen razones para confiar que el nuevo orden de cosas será mejor que el anterior.A partir de estos principios, ¿puede darse una guerra justa? A la pregunta se responde que una guerra defensiva, e incluso las acciones militares preventivas, llamadas de disuasión, ante un probable ataque enemigo, podría justificarse moralmente, en tanto sea la aplicación del derecho a la legítima defensa contra la amenaza de una agresión injusta. Otros sostienen que no hay ninguna guerra justa. Pero no aclaran cómo un pueblo puede defenderse de la agresión injustaLlegado a este punto, tengo la certeza de que, cuando el conspicuo lector haya considerado los cuestionamientos enunciados, saltará de su asiento y exclamará: ¡No me sirven! Gadafi es un despiadado asesino de su pueblo. Los rebeldes que hacen la guerra por su vida y su libertad y dignidad son impotentes frente a los tanques y aviones de Gadafi que los masacran como moscas. La única solución efectiva de derrocar a Gadafi y a sus hijos es la guerra encarnizada y heroica. La comunidad internacional debe tomar partido y apoyar a los rebeldes.A la vista de estas realidades: 1 Para Gadafi, la libertad del pueblo y los derechos humanos son “peanuts” que no vale la pena respetar. 2. Los medios disponibles de los rebeldes son insuficientes para la defensa de sus derechos fundamentales. 3 La comunidad internacional (ONU, OTAN, EU) se diluyen en conciliábulos indecisos. 4. Y, aún cuando se llegara a negociar con Gadafi, nadie garantiza que lo acordado por las partes, fuera respetado y cumplido. 5. La propuesta de una intervención armada de Occidente, sería vetada por Rusia y China en el Consejo de Seguridad de la ONU. 6. La acción armada unilateral de los, llamémoslos, “aliados”, podría significar el inicio de la III Guerra Mundial. ¡Que Dios nos libre!Pasan los días y las semanas, y la comunidad internacional no logra consensuar los medios eficaces para disuadir al tirano de que abandone el poder y deje de masacrar al pueblo libio. Y si no se logra defenestrar al déspota, la contumacia impune de Gadafi envalentonará a los demás jeques y reyezuelos feudales que abundan en el Medio Oriente.Así las cosas, si usted, prudente lector, encuentra una salida al diabólico laberinto, hágalo saber a quien corresponda. No obstante, la Iglesia nos da una pista: “Luchen con integridad moral y con prudencia, contra la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un sólo hombre o de un sólo partido político. Conságrense con sinceridad y rectitud, más aún, con caridad y fortaleza política al servicio de todos” (Concilio Vaticano II, 75. Contribución de todos en la vida pública) Lo demás será tirar pelillos a la mar.


