Mambrú se fue a la guerra
Pero la cuestión no es broma. Muhammar al-Gadafi suficientemente conocido por su extravagancia, brutalidad y corrupción, está en guerra civil en su país, Libia. Durante sus 42 años de tiranía ha jugado toda clase de partidos con los países de Oriente (mayoritariamente islámicos) y de...
Pero la cuestión no es broma. Muhammar al-Gadafi suficientemente conocido por su extravagancia, brutalidad y corrupción, está en guerra civil en su país, Libia. Durante sus 42 años de tiranía ha jugado toda clase de partidos con los países de Oriente (mayoritariamente islámicos) y de Occidente, (bien que mal, democráticos). Ronald Reagan mandó bombardear su palacio de Trípoli para acabar con ese jefe beduino que financiaba el terrorismo. Mataron a su hija, pero él se salvó por los destinos de Alá. También apoyó a ciertos caudillos latinoamericanos emergentes, como a Evo Morales y a Hugo Chávez. Que nadie piense mal. El propio Barack Obama le invitó a reunirse con la “crème” financiera mundial del G8. Se comprende. Libia, desértica y tribal, “navega” sobre un océano de petróleo.Y ahora, vamos al grano. Hasta el momento de escribir este comentario, Gadafi está en guerra. En guerra civil él, y sus hijos, que han salido al padre. Las guerras civiles suelen pelearse con una crueldad bestial. Y, además no se limitan a matar conciudadanos sino que apasionan y comprometen a países vecinos o interesados - por algún motivo - en la contienda ajena. Las guerras civiles inquietan a la gente, aunque sean de otros países. Y en lo que se refiere al caso que nos ocupa, los acontecimientos de Libia son una parte del rosario de revueltas populares contra los déspotas corruptos que han gobernado hasta ahora los países de la cornisa septentrional de África. La mecha protestataria, una vez que se encendió en Túnez y pasó por Egipto, sigue ardiendo y no se apagará hasta haber acabado con los dictadores desalmados y monarcas feudales que aún quedan. Sin embargo, no sería prudente hacerse demasiadas ilusiones. La pregunta es ésta: ¿Estamos ante una transición histórica hacia nuevos ensayos democráticos en países de raíz islámica o volverán las autocracias, disfrazadas con ropaje externo democrático?Lamentablemente, hay que reconocer que el conjunto de estados creados en el continente africano, carece de una tradición democrática. Las viejas potencias coloniales europeas se ocuparon de explotar las riquezas de aquellas tierras, contagiaron a sus habitantes con la epidemia consumista y otros malos hábitos de los países desarrollados. Pero descuidaron la construcción de instituciones democráticas solventes. O, si lo intentaron, no acertaron en los métodos para que durasen. De ahí los esperpentos de gobiernos dirigidos por ignorantes tribales, corruptos y desalmados. Y sus familias. Conclusión: una vez que Gadafi sea derribado - ¿lo será? - como es de esperar, todavía quedarán algunos de su misma calaña. Ojalá que sea una especie a extinguir. Sería hermoso que los niños libios puedan muy pronto cantar: “Gadafi fue a la guerra…y la guerra se acabó”.


