Más allá del futebol
No solamente porque al Brasil se está yendo la mayor parte del gas (tal cual lo extraen de la tierra aquí, para industrializarlo allá, hay que destacarlo) tampoco solamente porque nuestro país hace parte de la Amazonía (que a veces es tratada como si fuera propiedad exclusiva brasileña),...
No solamente porque al Brasil se está yendo la mayor parte del gas (tal cual lo extraen de la tierra aquí, para industrializarlo allá, hay que destacarlo) tampoco solamente porque nuestro país hace parte de la Amazonía (que a veces es tratada como si fuera propiedad exclusiva brasileña), sino también porque Brasil es el grandulón del vecindario y la carta de triunfo en la consolidación de Unasur, que es la única posibilidad geopolítica real de que nuestro archipiélago de naciones sudamericanas salga de su secular periferia y logre ese umbral que le permita dejar de ser objeto de las sucesivas metrópolis “imperantes” y sea sujeto en la construcción de un mundo mejor. Equitativo.Y solamente así el Brasil también dejará de ser objeto –grande pero solo objeto – de la geopolítica hegemonizada desde el centro.Por todo esto, nos llamó mucho la atención que hace dos días, el viernes, simultáneamente, se divulgaran al menos tres relevantes noticias y comentarios directamente relacionados con esto que nos ocupa aquí.Bernardo Prado Liévana, en su hidrocarburosbolivia.com informaba que dos mega proyectos petroquímicos (Uberaba y Tres Lagoas) se consolidan en Brasil –en gran proporción con gas boliviano - y se preguntaba por qué “después de varios años de anuncios, ofertas y promesas, Bolivia no encuentra aún su norte en lo que a la industrialización del gas natural se refiere.Desde un ángulo muy diferente, Business News of América, BNA, informaba que: La capacidad de generar energía eólica instalada en Latinoamérica creció un 53,8% el 2010 y que en la región se instalaron más de 703MW de nueva capacidad durante el 2010. Los mayores aportes – agrega - provinieron de Brasil y México, que incorporaron respectivamente 326MW y 316MW. Brasil posee la mayor capacidad eólica instalada de la región, con 931MW en funcionamiento. Y le tiene el ojo puesto al litio, además.La tercera referencia simultánea al Brasil que destacamos es la de Eduardo Gudynas, investigador uruguayo, quien se preocupa por la represa de Belo Monte que se construirá en el río Xingú, un tributario del Amazonas, inundará 700 km2, y tendrá enormes impactos sociales, tanto en comunidades rurales como pueblos indígenas, y provocará severos efectos ambientales, pesar de que desde hace años la ciudadanía se opone a esa obra.Y a Gudynas le preocupa, especialmente, del “mal ejemplo” brasileño, “las implicancias de esto para Bolivia frente a las represas en el río Madera, son claras, y debe examinarse cómo se otorgan los permisos ambientales”Es alentador, en síntesis, que del Brasil se estén ocupando para análisis de ese calibre. En Bolivia se debería estimular más eso y no solamente estar pendientes del próximo campeonato mundial de futbol.


