El destape se aproxima
Página 12, en la Argentina y El Espectador en Colombia fueron los primeros en sumarse a este todavía candente fenómeno de destape, que estamos seguros provocará conmoción noticiosa, pese a que, como ya lo dijeron quienes comentan las primeras revelaciones sobre Latinoamérica, lo que se...
Página 12, en la Argentina y El Espectador en Colombia fueron los primeros en sumarse a este todavía candente fenómeno de destape, que estamos seguros provocará conmoción noticiosa, pese a que, como ya lo dijeron quienes comentan las primeras revelaciones sobre Latinoamérica, lo que se “revela” era ya, de todas maneras, algo que “se sabía”.Servirá, sin embargo, para consolidar algunos estereotipos, o para descartarlos. Estereotipos son, así de paso, imágenes trilladas, con pocos detalles acerca de unas personas o grupos de gente que comparten ciertas cualidades, características, habilidades o defectos. Se puede decir que es un patrón o modelo de cualidades o de conducta. El término se usa a menudo en un sentido negativo, considerándose que los estereotipos son creencias ilógicas que limitan la creatividad y que sólo se pueden cambiar mediante la educación. Y es obvio que la buena información, educa.Mientras llega “lo nuestro”, entonces, veamos algunos estereotipos próximos pero que de todas maneras podrían afectarnos. Los del actual presidente de Colombia, por ejemplo.Heredero de una de las familias políticamente más poderosas en su país, Juan Manuel Santos, de quien se suponía que sería una copia al carbón de su antecesor y jefe (fue “su” ministro de defensa) está sorprendiendo a muchos, no solo porque de inmediato, estrenándose como presidente acabó las rencillas de su antecesor con el presidente venezolano, Hugo Chávez, sino porque anunció y está llevando adelante acciones políticas que tienen desconcertados a los que tenían ya un rígido estereotipo sobre él. En una muy reciente entrevista periodística, la entrevistadora no se aguantó y tocó el tema. Así;-¿Teme a que lo consideren un traidor?-“Hay gente que está diciendo que yo estoy traicionando a una clase a la cual pertenezco. Yo no niego ni mi pasado ni mi origen. Yo vengo de una familia que ha sido muy prominente en el país, dueña de un periódico que está cumpliendo precisamente cien años, y entonces mucha gente dice: `Mire, si usted pone en marcha una agenda con mucho énfasis en lo social, eso es incongruente con su origen”Pero lo que más nos sorprendió a nosotros, inclusive más que su especie de reforma agraria ya anunciada, fue que dijera que “Si Estados Unidos no aprueba el TLC con Colombia, no vamos a insistir”. Y su antecesor, Uribe, se gastó una millonada tratando de conseguir ese TLC.Y eso nos interesa, porque el alejamiento de Colombia del modelo meramente mercantil del TLC, o Nafta, la aproxima al modelo de integración que está avanzando con Mercosur y principalmente con Unasur. Porque cualquier cosa que suceda, en cualquier parte, afecta necesariamente a todo el vecindario. Y si no, simplemente, veamos lo que está pasando con Túnez, Egipto, Libia, Argelia…


