La pesca en el Pilcomayo

Son hasta ahora varios los actores involucrados: Un sindicato de pescadores, indígenas weenhayek (o personas que actúan en nombre de ellos) militares que “ponen trampas”, la Secretaría Departamental de Recursos Naturales y Medio Ambiente y posiblemente algunos más que aún no han dado...

Son hasta ahora varios los actores involucrados: Un sindicato de pescadores, indígenas weenhayek (o personas que actúan en nombre de ellos) militares que “ponen trampas”, la Secretaría Departamental de Recursos Naturales y Medio Ambiente y posiblemente algunos más que aún no han dado señales de vida.La Constitución Política del Estado Plurinacional, que debe ser la última instancia para reglamentar estas situaciones, no es muy explícita para el caso de la pesca. En su Artículo 349 de la Sección Cuarta, en el parágrafo II establece que “La agricultura, la ganadería, así como las actividades de caza y pesca que no involucren especies de animales protegidas, son actividades que se rigen por lo establecido en la cuarta parte de esta Constitución, referida a la estructura y organización económica del Estado”. Y punto.Busca uno más, pero eso sería todo, salvo que intente uno interpretar algunas otras partes de la misma Constitución, como la que, un poco antes había establecido que “los recursos naturales son de propiedad y dominio directo, indivisible e imprescriptible del pueblo boliviano y corresponderá al Estado su administración en función del interés colectivo”. Como concepto, muy lírico, pero sigue sin solucionar el problema concreto y específico de la pesca en el rio Pilcomayo. Ya con impaciencia, busca uno más adelante en la misma Constitución y este párrafo del artículo 352 inquieta: “La explotación de recursos naturales en determinado territorio estará sujeta a un proceso de consulta a la población afectada, convocada por el Estado, que será libre, previa informada”.Inquieta, porque aquí no se puede hacer consulta previa, porque la pesca en el Pilcomayo es vieja tradición. Además, ¿A quienes se va a consultar? ¿Solamente a Weenhayek?. Tan pueblo boliviano son ellos como los pescadores inclusive quienes consumen esa pesca, porque es todavía pesca artesanal y no tuvimos noticia de que se estuviera exportando.Y no nos estamos olvidando de “los militares”, mencionados así, genéricamente, y que según Moises Sapiranda, capitán grande los Weenhayek  ponen trampas. “Tuvimos dificultades, bloqueamos pero nadie nos hace caso e incluso militarizaban la concesión pesquera Kilometro Nueve”, dijo el dirigente indígena.Así las cosas, en la solución de estos conflictos tendrán que intervenir más de un ministerio, más de una gobernación (porque el rio involucra a varios departamentos) más de un alcalde por supuesto y varios dirigentes indígenas, porque por lo denunciado se nota, además, que alguien podría estarlos suplantando. Tendrán que concertar todos ellos, y pronto, porque ya sabemos que cuando hay pescado de por medio la tendencia acelerada es que comience a oler mal.

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