Lo local frente a lo global
Néstor García Canclini, nos presenta un interesante análisis para comprender los andamiajes de la cultura entre la globalización y el mercado, definición que tiene dos palabras; “Culturas Hibridas” y son precisamente éstas hibridaciones culturales que en Bolivia está dando lugar a un...
Néstor García Canclini, nos presenta un interesante análisis para comprender los andamiajes de la cultura entre la globalización y el mercado, definición que tiene dos palabras; “Culturas Hibridas” y son precisamente éstas hibridaciones culturales que en Bolivia está dando lugar a un nuevo fenómeno musical “la cumbia zapateado”Se dice que la música es un lenguaje universal, pero también es cierto que existen lenguajes de elite y lenguajes subalternos dentro del género musical de cada cultura. Uno de los géneros subalternos en Bolivia es el huayño interpretado por instrumentos musicales como el charango y la guitarra, teniendo como vocalista a cholitas cantando en quechua y castellano. Pero jamás se supo que estos grupos traspasaran las fronteras de nuestro país, su producción musical siempre se restringió al territorio local sub urbano-campesino.Hopenhayn afirma que “no hay identidades que resistan en estado puro más de unas horas ante la fuerza de estímulos que provienen de todos los rincones del planeta” y es así que por efecto del mercado y la introducción creciente al mundo musical boliviano de la cumbia chicha, cumbia villera Argentina y el huayno peruano, se ha dado un interesante fenómeno, con la emergencia de varios grupos musicales en Cochabamba, integrados por cholitas, que interpretan el tradicional huayño boliviano con un aderezo comercial adicional y han creado una suerte de hibridación musical entre la cumbia villera, el huayño boliviano y el huayno peruano, a lo que se ha denominado; “cumbia zapateado”.Esta picaresca y contagiosa mezcla de ritmos, es el son privilegiado en la ciudad, se escuchas en las fiestas, los micro buses, ferias, sobre todo en los medios de comunicación inclusive están en You Tube, donde podemos observar escenas en conciertos internacionales, fronteras antes nunca alcanzadas por este tipo de género considerado subalterno. Este podría denominarse el son “popular urbano”, quizás inconscientemente, una suerte de género que se opone a lo folklórico campesino, el señalamiento de la emergencia de un nuevo sentido de lo popular como lugar de mestizaje y de reapropiaciones o leerse como una “dinámica autoidentificadora” de resistencia. Esta nueva creación que mantiene la esencia del viejo romance suburbano ahora se pone al servicio de un nuevo segmento mucho más amplio que crece y se enfrenta al mercado global. Pues no hay duda de que la globalización ha dado lugar a intensos procesos culturales que han afectado a las culturas locales así como a los mecanismos a través de los cuales los portadores de la cultura construyen y redefinen sus propias identidades.


