Los mini gasolinazos a lo mexicano

1. Gasolinazo. Cada mes se nos receta un “ligero” aumento al precio de las gasolinas y el diesel, dizque para ir eliminando los subsidios sobre tales bienes. La Secretaría de Hacienda se justifica y asegura que no impacta en la inflación, desmintiendo el clamor de los bolsillos cada vez...

1. Gasolinazo. Cada mes se nos receta un “ligero” aumento al precio de las gasolinas y el diesel, dizque para ir eliminando los subsidios sobre tales bienes. La Secretaría de Hacienda se justifica y asegura que no impacta en la inflación, desmintiendo el clamor de los bolsillos cada vez más exhaustos de la población, en tanto que se mantienen y refuerzan los subsidios a las grandes empresas que no pagan impuestos.Se argumenta que casi la mitad de la gasolina que se consume es importada, en tanto que la muy anunciada y comprometida refinería que debiera construirse en Tula, duerme el sueño de los justos supuestamente por falta de recursos, no obstante la reserva de más de 100 mil millones de dólares en las arcas del Banco de México.La protesta, en primera instancia encabezada por los transportistas, comienza a subir de tono y ya se anuncian paros nacionales que podrán desquiciar el movimiento de las mercancías; por lo pronto en la Península de Yucatán la convocatoria está siendo avalada por un amplio sector de la sociedad civil. Ya es hora de responder a tanto agravio.Los que manejan las finanzas púbicas se especializan en demostrar su ortodoxia neoliberal, aún a contracorriente de lo que se corrige en el mundo. El peso se aprecia a razón de 12 unidades por dólar como resultado del creciente flujo de capitales extranjeros, sin que ello corresponda a algún aumento en la productividad de la economía nacional que, por el contrario, se mantiene en picada. En efecto, hay un aumento en el ingreso de divisas producto del endeudamiento del país, sea por los créditos otorgados por el FMI y por el Banco Mundial, o por las inversiones especulativas en la bolsa susceptibles de ser retiradas de manera súbita, como suelen hacerlo los especuladores, con el claro anuncio de errores como el de diciembre de 1994. Mientras eso sucede, el tipo de cambio subsidia las importaciones que así resultan más baratas, en tanto que se saca de competitividad a las exportaciones al encarecerlas. Una bomba de tiempo.2. El alcoholazo. La semana pasada los diputados del PT, encabezados por mi doble tocayo Gerardo Fernández Noroña, desplegaron una manta alusiva a las supuestas debilidades alcohólicas del tal Caderón, con lo que se armó la tremolina en el recinto de San Lázaro y el retiro de la bancada del PAN en protesta.De ello dio cuenta, por ser noticia relevante, la periodista Carmen Aristegui, quien se atrevió a opinar que la oficina de la Presidencia debería pronunciarse al respecto, con la finalidad de evitar el rumor.En efecto, la dicha oficina se pronunció: esa misma tarde fue rescindido el contrato de la periodista con la estación de radio en que se difundía su noticiero todas las mañanas, bajo el argumento de haber violado el código de ética de la empresa al difundir rumores como noticia, lo cual fue hecho del conocimiento inmediato de la oficina de prensa presidencial.Contrario a lo recomendado por Aristegui, el rumor no sólo no se acalla sino que se convierte en vox populi y la compañera Aristegui agrega una nueva medalla a su brillante carrera de comunicadora comprometida con la libertad de expresión. Plataformaenergetica.org  

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