Tenemos litio ¿Y grafito?
Está circulando la segunda edición del libro del ingeniero químico Andrés Acosta Rojas “Litio y transnacionales”. Está promocionado por el portal Plataformaenergetica.org (de donde se puede bajar sin costo la versión digital) y es evidente, aunque no es voluminoso, que el trabajo...
Está circulando la segunda edición del libro del ingeniero químico Andrés Acosta Rojas “Litio y transnacionales”. Está promocionado por el portal Plataformaenergetica.org (de donde se puede bajar sin costo la versión digital) y es evidente, aunque no es voluminoso, que el trabajo analiza las bases y perspectivas técnicas y políticas de la economía del litio boliviano. ¿Qué es el litio y para qué sirve?, ¿cuáles son las reservas mundiales y cómo se industrializa?, ¿por qué el mercado mundial demanda esta materia prima?, ¿qué transnacionales lo quieren?, ¿qué debemos hacer para no repetir el saqueo del estaño y la plata? Son algunas de las interrogantes que el ingeniero Acosta plantea.Pero hay más. Por otro conducto, nos enteramos que el grafito no es sólo la materia prima principal de un lapicero; también es uno de los elementos indispensables para las industrias emergentes, entre ellas las que tienen que ver con las baterías de ion-litio.Era una información relacionada con la industria automovilística y, para no correr el riesgo de deformarla, transcribimos textualmente la parte que consideramos más importante: “¿Y cuál es la relación entre el grafito y la industria automovilística? Ese vehículo eléctrico que todos conduciremos antes de los próximos cinco años precisa de una batería de ‘ion-litio’, igual que nuestros actuales móviles, tabletas, ordenadores portátiles, etc. Y una pila de ese tipo utiliza diez veces más grafito que litio, no importa cuál sea su aplicación concreta”Más que suficiente como para “parar las orejas” ¿Cierto?Eso nos sucedió y nos enteramos (muchos ya lo deben saber, por supuesto) que el grafito es una de las formas alotrópicas en las que se puede presentar el carbono junto al diamante, los “fulerenos” y los nanotubos. Además, el grafito tiene también importantes aplicaciones en la industria siderúrgica o la aeronáutica y un creciente peso en el futuro de la energía nuclear y la fotovoltaica. Por último, aunque no por ello menos importante, con el grafito se puede crear ‘grafeno’, el material más conductor y resistente que existe, futuro sustituto del silicio en la fabricación de microprocesadores, según los expertos.Y tendrán que ser los expertos, entonces, los que “se pongan las pilas” y no descuiden el fundamental grafito cuando se refieran a la industrialización de “nuestro litio”, esperamos que los expertos bolivianos (que los hay, los hay) estén siguiendo esa pista, porque finalmente alguien dijo alguna vez de nosotros, los periodistas, que no somos sino “expertos en generalidades”.Pero estaremos pendientes del grafito, como ya lo estamos del litio. Es nuestra obligación.


