Siguen los bloqueos
Ni confirma ni rechaza, el Gobierno evita hablar de un Estado de excepción
La aplicación efectiva de un estado de excepción no será automática porque depende de un decreto presidencial
En una brevísima conferencia de prensa, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, se dirigió "a quienes están especulando" acerca de la aplicación del estado de excepción en Bolivia, a partir de la coyuntura de 42 días de conflicto y 35 de bloqueos, y dijo que esa es una atribución del gabinete de ministros, a la cabeza del presidente, Rodrigo Paz.
"Yo quiero decirles, para dejar de lado varias especulaciones que han estado circulando en la sociedad boliviana, que esta -el dictar el estado de excepción- es una discusión de los ministros, a la cabeza del presidente, y que será tratada en el momento en que corresponda tratarse, lo demás son especulaciones".
Con esa afirmación dio por terminada su explicación sobre el asunto que está en boca de los bolivianos desde el fin de semana, cuando se aprobó la norma, primero en la Cámara de Senadores y luego en la Cámara de Diputados, y finalmente este lunes, 8 de junio, fue promulgada por el presidente Paz.
Cabe recordar que la aplicación efectiva de un estado de excepción no será automática porque depende de un decreto presidencial que debe ser remitido al Legislativo que, a su vez, tiene 72 horas para aprobarlo o rechazarlo.
Vocero
Por su parte, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, afirmó que toda información relacionada con la seguridad nacional será manejada con discreción y aseguró que el Gobierno priorizará las acciones antes que los anuncios públicos. Añadió que el objetivo es restablecer el orden en el país en medio de la conflictividad social.
“Cualquier información sobre la seguridad nacional la vamos a manejar con mucha discreción y vamos a actuar y luego informar”, sostuvo durante una conferencia de prensa.
Gálvez también defendió la estrategia gubernamental frente a los pedidos de declarar estado de excepción y cuestionó las declaraciones del expresidente Jorge Tuto Quiroga.
Señaló que aplicar esa medida, como ocurrió durante la denominada Guerra del Agua, derivó en muertes, heridos y terminó siendo revertida por el propio Gobierno de entonces.
“Fue un fracaso, pero, sobre todo, lo más grave, aparte de tener que dar un pie atrás como gobierno, fue una situación donde se generaron las condiciones para que justamente Evo Morales y los intereses del Chapare, a punta de bloqueos y muerte, se hicieran luego del poder”, afirmó.








