Mariaca sorprendido con la exportación de droga: "Otra vez en madera"
El sistema empleado para diluir la droga en la madera es de alta tecnología y la mayor parte salió de Pando
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, anunció este martes el inicio de una investigación en Bolivia tras conocerse el decomiso de más de 108 toneladas de droga impregnada en cargamentos de madera que fueron detectados en el puerto chileno de Arica, en una operación considerada una de las más grandes contra el narcotráfico en la historia reciente de la región.
Desde Santa Cruz, Mariaca informó que instruyó al Fiscal Superior en delitos de narcotráfico y al coordinador de Sustancias Controladas iniciar de inmediato las pesquisas y establecer un intercambio de información con la Fiscalía de Arica y Parinacota para identificar a las personas y organizaciones involucradas.
“Nos llama mucho la atención, otra vez, el tema de la madera impregnada con sustancias controladas. Con seguridad que en las próximas horas habrá diferentes diligencias e iremos tras las personas que participaron de manera directa e indirecta”, afirmó la autoridad.
El Fiscal General destacó que las primeras investigaciones vinculadas al caso se originaron en Santa Cruz y expresó su preocupación por la magnitud del hallazgo.
“Son toneladas de sustancias impregnadas en madera que vuelven a afectar la tranquilidad a través de organizaciones criminales”, sostuvo.
Mariaca también adelantó que existe la posibilidad de conformar un Equipo Conjunto de Investigación entre Bolivia y Chile para profundizar las indagaciones sobre esta nueva modalidad de tráfico internacional de drogas.
La mayor parte de los cargamentos salió de Pando
Las autoridades chilenas revelaron que los 45 contenedores intervenidos provenían de Bolivia y transportaban más de mil toneladas de madera destinadas a mercados de Europa, Norteamérica, Oceanía y otros destinos internacionales.
El fiscal regional de Arica y Parinacota, Mario Carrera, informó que la mayoría de los envíos identificados tenía origen en el departamento de Pando, aunque también se detectaron cargamentos procedentes de Santa Cruz y Cochabamba.
“Todos los contenedores vienen de Bolivia y dentro de ese país la zona que más se repite es Pando, frontera con Brasil. También tenemos cargamentos provenientes de Santa Cruz y de Cochabamba, pero principalmente de esa región”, explicó en declaraciones a Radio Bio Bio Chile.
Según los investigadores, la organización criminal utilizaba madera destinada a la exportación para transportar cocaína, clorhidrato de cocaína, ketamina y otras sustancias asociadas a su procesamiento.
Un método prácticamente indetectable
Uno de los aspectos que más sorprendió a las autoridades fue el sofisticado sistema empleado para ocultar la droga.
Carrera explicó que los narcotraficantes extraían la humedad natural de la madera y la reemplazaban por sustancias ilícitas, logrando que estas quedaran integradas en la estructura interna del material.
“Esto es indetectable por vía escáner y también mediante una inspección visual convencional. Es un método muy novedoso porque antes se ocultaba la droga en cavidades o muebles, pero nunca habíamos visto que fuera incorporada directamente a la madera”, señaló.
La investigación, que se extendió durante aproximadamente un año, permitió detectar 103.846 kilogramos de sustancias ilícitas distribuidas en los contenedores intervenidos.
De acuerdo con la Fiscalía chilena, se halló ketamina en 33 contenedores, cocaína base en 22 y clorhidrato de cocaína en otros ocho. Además, se encontraron productos utilizados para aumentar el volumen de la droga, entre ellos cafeína, lidocaína y ecgonina.
El decomiso podría aumentar
Las autoridades chilenas estiman que las 108 toneladas incautadas representan apenas cerca del 10% del material analizado hasta el momento, por lo que el volumen total podría incrementarse significativamente.
Carrera adelantó que existen otros contenedores bajo revisión y que los resultados de laboratorio podrían elevar la cifra entre un 30% y un 40% adicional en las próximas semanas.
Según estimaciones de la Aduana chilena, la droga decomisada habría generado ganancias superiores a los 8.300 millones de dólares en los mercados europeos, constituyendo uno de los mayores golpes económicos contra estructuras de narcotráfico transnacional.
Mientras avanzan las investigaciones en ambos países, las autoridades consideran que el caso evidencia un creciente nivel de sofisticación de las organizaciones criminales y refuerza la necesidad de profundizar la cooperación regional para enfrentar nuevas modalidades de tráfico internacional de drogas.








