Bolivia cumple 40 días de conflicto con más de 90 puntos de bloqueo en seis departamentos
Bolivia cumple este martes 40 días de conflicto social y bloqueos de carreteras impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las medidas de presión continúan afectando la transitabilidad en gran parte del país y mantienen interrumpidas varias rutas estratégicas para el transporte de pasajeros, alimentos y combustibles.
De acuerdo con una revisión del mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), se estima que existen cerca de 93 puntos de bloqueo activos distribuidos en al menos seis departamentos. Cochabamba concentra la mayor cantidad de cortes de ruta, seguida por La Paz y Potosí, que también registran numerosos puntos de conflicto.
Las estimaciones señalan que Cochabamba acumula alrededor de 30 bloqueos, mientras que La Paz supera la veintena. Potosí registra cerca de 15 puntos de interrupción, seguido por Oruro y Chuquisaca, donde los cortes se mantienen en distintas carreteras troncales. Santa Cruz presenta algunos bloqueos aislados y Tarija reporta una afectación menor en comparación con el occidente del país.
La prolongación de las medidas de presión ha generado dificultades para el abastecimiento de productos de primera necesidad, combustible y medicamentos en varias regiones. Asimismo, el transporte interdepartamental continúa operando con restricciones y numerosos desvíos.
El conflicto se desarrolla en un escenario de creciente tensión política. Este lunes, el presidente Rodrigo Paz promulgó la Ley 1740, que regula el Estado de Excepción en Bolivia, cuando el país atraviesa su jornada número 40 de movilizaciones y bloqueos. Paralelamente, comités cívicos, empresarios, gremiales, autoridades y otros sectores han comenzado a sumarse al pedido para que el Gobierno decrete un Estado de Excepción con el objetivo de restablecer la libre circulación en las carreteras, garantizar el abastecimiento de alimentos y combustibles y reducir el impacto económico que deja el prolongado cierre de rutas.
Mientras los sectores movilizados ratifican sus demandas, el país continúa enfrentando uno de los escenarios de conflictividad vial más extensos de los últimos años, con cerca de un centenar de bloqueos activos y efectos cada vez más visibles sobre la economía, el transporte y la vida cotidiana de la población.








