Gobernadores elevan presión: “la autonomía no puede seguir en discurso”
EN su primera reunión con el Gobierno, autoridades subnacionales exigieron cambios de fondo, advirtiendo que tras 20 años de autonomía, los avances son insuficientes y la población demanda resultados concretos.
En un primer encuentro entre autoridades subnacionales electas y el Gobierno central, ocho gobernadores de los nueve departamentos del país coincidieron en la necesidad de construir una agenda conjunta orientada a fortalecer la autonomía, impulsar la producción y encarar soluciones estructurales a la crisis que atraviesa Bolivia.
La gobernadora electa de Pando, Gabriela de Paiva, destacó el inicio de una nueva etapa política, señalando que se abre “el día uno” con la esperanza de días mejores para el país. En su intervención, remarcó la necesidad de construir una Bolivia inclusiva, retomando el mensaje de unidad bajo la consigna de “una Bolivia para todos y todos para Bolivia”.
Por su parte, la gobernadora de Tarija, María René Soruco, expresó preocupación por la situación ambiental en su región, afectada por incendios, y subrayó la urgencia de avanzar en una agenda que supere los rezagos en materia autonómica.
Soruco enfatizó que, tras dos décadas de implementación del modelo autonómico, los avances han sido limitados, por lo que planteó ir más allá de la descentralización administrativa hacia una verdadera coparticipación. “Cada región tiene su propia problemática, pero también hay agendas comunes que deben ser abordadas de manera coordinada”, sostuvo.
Asimismo, remarcó la necesidad de que el Gobierno central tenga mayor presencia en las regiones, al tiempo que reafirmó el compromiso de las gobernaciones de participar activamente en los espacios de diálogo. “La autonomía debe traducirse en una mejora real de la calidad de vida, de lo contrario quedará solo en discurso”, advirtió.
En el cierre del encuentro, el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, planteó la construcción de un “liderazgo conjunto nacional”, destacando que la actual coyuntura exige dejar de lado las diferencias partidarias para priorizar soluciones estructurales.
El mandatario sostuvo que el encuentro marca el inicio de un sistema de coordinación entre el nivel central y las gobernaciones, con el objetivo de delinear políticas de mediano y largo plazo. En ese marco, insistió en la necesidad de generar condiciones para la inversión, fortalecer la producción y redefinir el rol del Estado como facilitador del desarrollo.
Paz también hizo referencia a la propuesta de un esquema “50-50” en la distribución de recursos, no solo como un mecanismo fiscal, sino como parte de una visión integral que priorice la formación de capital humano, el acceso a salud y educación, y la competitividad de las nuevas generaciones.
Finalmente, destacó el carácter “histórico” del encuentro y la voluntad de diálogo expresada por las autoridades subnacionales, asegurando que el Gobierno trabajará como aliado de las regiones en la construcción de una Bolivia más equitativa y productiva.





