“Tranca Cero”: el reto de cambiar un Estado que hace perder tiempo
Desde el Palacio de Gobierno, el presidente Rodrigo Paz Pereira presentó el programa “Tranca Cero”, una iniciativa que apunta directamente a uno de los problemas más cotidianos para los bolivianos: la burocracia.
“Todos hemos sentido esa frustración: la fila interminable, el sello que falta, la fotocopia de la fotocopia”, dijo el mandatario, reflejando una experiencia común en oficinas públicas.
La propuesta, aprobada mediante el Decreto Supremo 5595, busca cambiar esa realidad con una serie de medidas que apuntan a reducir tiempos, eliminar requisitos innecesarios y digitalizar procesos.
Menos papeles, menos vueltas
Uno de los cambios más relevantes será la creación de un Catálogo Nacional de Trámites. En la práctica, esto significa que cualquier requisito que no esté oficialmente registrado no podrá ser exigido.
A esto se suma la eliminación de documentos repetidos, como fotocopias de cédula o certificados que el propio Estado ya tiene en sus sistemas.
La idea es simple: evitar que el ciudadano tenga que “peregrinar” entre oficinas.
Denunciar la burocracia
Otra de las apuestas es la plataforma “Reporta tu Tranca”, donde la gente podrá denunciar cobros indebidos, requisitos inventados o trabas innecesarias.
Estos reportes servirán para medir qué instituciones funcionan mejor y cuáles siguen poniendo obstáculos, ya que se implementará un ranking semestral de entidades públicas según su nivel de eficiencia.
Un problema que también afecta la economía
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo Flores, advirtió que la burocracia no solo genera molestias, sino que también tiene un impacto económico importante.
“El ‘Estado tranca’ nos está drenando alrededor del 6% del Producto Interno Bruto”, afirmó.
Según explicó, la meta no es hacer ajustes superficiales, sino cambiar la lógica del funcionamiento estatal.
“No se trata de administrar esta cultura, sino de desmantelarla”, sostuvo.
Más digital, menos discrecional
El plan también apuesta por la tecnología como herramienta para reducir la corrupción y los abusos.
“La tecnología es el antídoto contra la discrecionalidad del funcionario público”, remarcó Lupo, al explicar que los procesos digitalizados permiten mayor control y transparencia.
Un cambio que tomará tiempo
Aunque el anuncio marca el inicio de la reforma, el propio Gobierno reconoce que no será un cambio inmediato. La implementación será gradual y también dependerá de la coordinación con gobernaciones y municipios.
El presidente Paz insistió en que el problema no es el país, sino cómo funciona el Estado.
“No es Bolivia la que tranca, es el Estado”, afirmó.
Y dejó claro el objetivo final:
“Vamos a acabar con ese Estado tranca (…) para tener un Estado que facilite y no que complique la vida de la gente”.
Con “Tranca Cero”, el desafío no solo será reducir papeles, sino cambiar una cultura arraigada durante años. El impacto real, sin embargo, se medirá en algo mucho más concreto: si los ciudadanos dejan de perder horas —o días— para hacer un trámite.





