Crónica política de la semana
La debacle de Patria, el partido de Edmand Lara, la Constitución
La apuesta del Presidente por ganar poder e implantación territorial no ha salido bien y le deja tocado tras su exposición. El Vicepresidente cae en la trampa de Monterrey. El MAS se vuelve partido local
El domingo 22 de marzo se jugaba algo más que el poder autonómico en cada región. El gobierno de Rodrigo Paz Pereira había hecho una apuesta colosal en diciembre, subido en la cresta de la ola y antes de que se conociera la primera gran medida del gasolinazo en el DS 5503 que acabó por los suelos: armar una alianza nacional junto a Samuel Doria Medina y su papá, Jaime Paz, que había resucitado al MIR obra y gracia del Tribunal Supremo Electoral (TSE), para tratar de implantarse y ganar poder territorial.
Era una suerte de reválida de por sí compleja. Paz Pereira no había ganado ni por su partido ni por su propuesta – que por cierto olvidó rápidamente -, sino por haber estado en el momento justo en el lugar adecuado, leyendo muy bien el contexto y la demanda ciudadana. Y también por haberse aliado con Edmand Lara.
Los que leen la política parecido se alinearon pronto: Luis Revilla se convirtió en el candidato a gobernador en La Paz; Adrián Oliva en Tarija y Luis Fernando Camacho en Santa Cruz. Parecían tres apuestas seguras que el domingo pasado ya empezaron a convertirse en pesadilla: el “héroe” de 2019, que Áñez desterró de su gobierno pocos meses después y el MAS metió preso tres años luego de haber peleado el censo y haber conjurado el “derecho de autodeterminación de los pueblos”, quedaba fuera del balotaje en Santa Cruz. Bombazo.
En Tarija Oliva ganó con diferencia y se alista para no pasar apuros en segunda vuelta, pero en La Paz se masca la tragedia: Luis Revilla sumó el 25% y todos los demás han prometido renovación.
Tocado, Paz Pereira descartó viajar a Monterrey, porque además los transportistas de La Paz volvían a la carga con el tema combustible y la Central Obrera Boliviana (COB) va caldeando el ambiente para enfrentar una reforma laboral que, con seguridad, topará con la Constitución.
“Bibi” Urquidi, su esposa y primera dama, había viajado a Washington a una suerte de taller sobre infancia y tecnologías, y se hizo notar sacando fotos emocionada a la maestra de ceremonias, Melania Trump, antes, durante y después del photocall. Más bien que de esos eventos del protocolo cool no se sacan conclusiones políticas. A Paz le tocaba encontrarse con su vicepresidente en México para el primer duelo decisivo en la carrera hacia el Mundial. Podían haber evocado aquel momento en El Alto con Brasil, pero ya no está el horno para bollos.
El vicepresidente – que viajó en jet privado con el presidente de la Federación y el gerente de Entel – fue blanco de la ira popular junto a su esposa, que también ocupó asiento. Paz Pereira la calculó mejor, y todo el escándalo del chárter cargado de amigos, cumpas, hijos y algún que otro afortunado que recibió entradas sin que quede claro cuál fue el protocolo seguido para su entrega se saldará con un “cada cual pagó lo suyo” o algo así, y a otra cosa.
El fútbol dejó otra imagen. Paz Pereira invitó a varios ministros a su sala a ver el partido: Espinoza, Medinaceli, Lupo y otros. Tenían algo así como una cámara grabando sus reacciones y les pareció bueno el corte del penal de Miguelito. ¡Gol!, miradas, asiento. Para unos, mucho frío. Para otros la presión de las cámaras. Para otros cuantos, el agotamiento normal luego de dos jornadas negociando con aguerridos transportistas cansados de tener miedo a los combustibles sin que nadie de garantías de que aquello se ha atajado. Cosas de mantener fantasmas en el pasillo.
Las reformas que se vienen
Con el cierre de las elecciones autonómicas, se viene una nueva etapa donde la Asamblea tendrá que ser protagonista. El mismo jueves del partido y el bloqueo, se aprobó la Ley impulsada por el arcismo y retomada por Branko Marinkovic que permite a los campesinos vender e hipotecar sus tierras. El argumento de Marinkovic es que todo el mundo tiene derecho a utilizar sus tierras como sea; el de los críticos, que esas tierras acabarán concentrándose en manos de los más poderosos.
Mientras, se trata una modificación a la Ley de Pensiones; la Central Obrera Boliviana (COB) ya marcha contra una reforma laboral aun sin difundir, y se habla de una futura Ley de Hidrocarburos sin demasiado detalle.
Por si fuera poco, el Tribunal Constitucional está incompleto, y cualquier reforma constitucional implica su control del órgano competente, por lo que lo prioritario seguramente será completar el órgano, para que nadie quiera hacer cosas al margen de la Constitución.
Como sea, el tiempo de la política ya ha llegado.
Loza atrinchera a Evo en Cochabamba
El experimento A-UPP no ha salido en general bien para el evismo en ninguna parte del país, salvo en Cochabamba, donde Leonardo Loza, parte de la guardia pretoriana de Evo Morales, ganó la Gobernación en primera vuelta con algo más del 40% de los votos.
Loza y el evismo tratan de vender el éxito como un renacimiento, pero lo cierto es que sus porcentajes se han reducido notablemente. En cualquier caso, el exsenador tiene ahora una tribuna pública que le permitirá participar del debate nacional sobre diversos temas.
En la práctica supone cierto alivio logístico para Evo Morales, si bien las competencias de Justicia e Interior son estrictamente nacionales.





