Brutal ataque a periodista: “Actuaron tarde y filtraron información”, denuncia el gremio de la prensa
El secretario ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Prensa de La Paz, Carlos Salcedo, cuestionó la actuación del Ministerio Público y del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) en el caso del periodista que resultó gravemente herido en la ciudad de El Alto, denunciando demoras y la difusión pública de información que —según afirmó— debía mantenerse en reserva.
El dirigente señaló que existen contradicciones en los informes médicos conocidos hasta el momento, por lo que el gremio exige una investigación seria y un informe concluyente por parte de la Fiscalía, que permita esclarecer lo ocurrido con el comunicador, identificado por las iniciales F. J. Z.
El periodista fue víctima de un violento ataque mientras realizaba una investigación periodística, sufriendo lesiones graves, entre ellas cortes severos en la boca que provocaron la amputación parcial de la lengua. El hecho generó conmoción en el sector de la prensa y en organizaciones defensoras de la libertad de expresión en Bolivia.
De acuerdo con versiones preliminares difundidas por redes sociales y entidades del gremio, el comunicador habría sido interceptado por desconocidos después de finalizar una cobertura nocturna. Los agresores le ocasionaron heridas de extrema violencia, presuntamente con la intención de silenciar la investigación que realizaba.
Ante la gravedad del caso, la Confederación Nacional de la Prensa de Bolivia declaró estado de emergencia por lo que considera un patrón creciente de amenazas y agresiones contra trabajadores de medios de comunicación en el país.
Asimismo, organizaciones de defensa de la libertad de prensa, entre ellas la UNESCO, exigieron a las autoridades una investigación exhaustiva, sanciones para los responsables y medidas de protección para los periodistas en el ejercicio de su labor.
Salcedo advirtió que el ataque reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en las que trabajan los comunicadores, especialmente en contextos de conflictividad social y polarización política, donde —según indicó— los riesgos se han incrementado. Hasta el momento, no se han reportado avances oficiales sobre la identificación de los agresores ni sobre el estado de salud del periodista, cuya recuperación dependerá de atención médica especializada.
El dirigente aseguró que el gremio continuará presionando para evitar la impunidad y para que se establezcan mecanismos efectivos de protección a los trabajadores de la prensa en Bolivia.





