La COB radicaliza la presión y el turismo paga la factura
Ante la radicalización de las protestas, el Gobierno desplegó vuelos chárter para evacuar a visitantes extranjeros aislados. En Copacabana, otras 210 personas permanecen atrapadas
Los bloqueos de caminos en rechazo al Decreto Supremo 5503 se han intensificado en el país, y comienzan a generar un impacto en la economía nacional, particularmente en el sector turístico, que según el Gobierno pierde alrededor de Bs 3,8 millones por día. La ministra de Turismo y Culturas, Cinthya Yañez, advirtió que la continuidad de las protestas está dañando de forma “letal” a una de las actividades más sensibles y estratégicas del país.
“El país pierde muchísimo. Los bloqueos para ciertos sectores son complicados, pero para el turismo son letales. Esta afectación es imagen. Estamos en todos los medios del mundo donde se dice que Bolivia está bloqueada. Ningún turista va a venir si Bolivia sigue en esta política tan radical del bloqueo”, afirmó la autoridad nacional, al referirse al escenario que atraviesa el país.
La situación se tornó crítica este sábado en Uyuni, uno de los principales destinos turísticos de Bolivia, donde 135 turistas extranjeros quedaron aislados por los cortes de ruta. Ante el agravamiento del conflicto, el Gobierno dispuso su rescate vía aérea, mediante el envío de dos vuelos chárter de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB).
“Se está enviando dos vuelos chárter a Uyuni para rescatar a decenas de turistas que se encuentran aislados en esa ciudad por los cortes de ruta”, informó el Ministerio de Turismo y Culturas a través de un comunicado oficial. Las autoridades precisaron que las personas afectadas se encontraban realizando viajes terrestres y no lograron continuar su recorrido debido a los bloqueos, aunque no se detallaron sus nacionalidades.
El Salar de Uyuni, considerado el desierto de sal más grande del mundo con más de 10.500 kilómetros cuadrados, es uno de los principales atractivos turísticos de Bolivia y una fuente clave de ingresos para Potosí. Sin embargo, Yañez lamentó que los conflictos sociales estén afectando gravemente la percepción internacional del país. “El efecto sobre la imagen turística es enorme. Bolivia ya es considerada insegura por la frecuencia con la que atraviesa conflictos sociales”, sostuvo.
A la afectación por los bloqueos se sumaron denuncias de cobros irregulares en los puntos de protesta. El presidente de la Federación de Guías de Turismo, Alan Huaman, reveló que manifestantes estarían exigiendo pagos a los turistas para permitirles el paso.
“Hemos tenido testimonios de guías que señalan que se cobró Bs 100 por turista en una ruta entre La Paz y Tiahuanaco, como un supuesto ‘aporte’ al bloqueo”, denunció Huaman, calificando el hecho como un abuso que daña aún más la imagen del país y vulnera los derechos de los visitantes.
Endurecimiento de medidas
El conflicto se intensificó la noche del viernes, cuando la Central Obrera Boliviana (COB) decidió romper el diálogo con el Gobierno en torno al DS 5503 y llamó a radicalizar las medidas de presión, insistiendo en la abrogación total de la norma que puso fin a la subvención a los combustibles. Esto ocurrió pese a que el Ejecutivo había manifestado su apertura a derogar algunos artículos del decreto.
Copacabana, otro destino en crisis
En el departamento de La Paz, los bloqueos también afectan gravemente a Copacabana, otro de los destinos turísticos más importantes del país. El presidente de la Cámara Hotelera de esa región, Samuel Rubín de Celis, informó que al menos 210 turistas, entre extranjeros y nacionales, se encuentran retenidos por los cortes de ruta.
“Tenemos más de 210 personas de diferentes nacionalidades que no pueden retornar a sus ciudades. Hay bastantes extranjeros y también ciudadanos de Cochabamba, Oruro y La Paz que vinieron por vacaciones y ahora están atrapados por este conflicto”, señaló en declaraciones a radio Fides.
Los bloqueos se concentran principalmente en las vías que conectan Laja, Desaguadero y Copacabana, protagonizados por la federación de campesinos que exige la abrogación del DS 5503. Ante esta situación, Rubín de Celis pidió al Gobierno habilitar vuelos solidarios para evacuar a los visitantes y cuestionó las medidas de presión, al considerar que solo perjudican a las familias que viven del turismo.





