La batalla del pan paceño: Doria Medina y Arias abogan por la subvención
El gobierno justifica la retirada de la subvención por la corrupción, pero los más pobres pasarán a pagar más por el pan
La batalla por el precio del pan en el occidente del país, y concretamente en el departamento de La Paz, no ha terminado. Si al finalizar la semana pasada los panificadores acordaron elevar el precio del pan de batalla a los 80 centavos, no será hasta este lunes cuando compradores y vendedores se encuentren cara a cara en los mercados.
El gobierno en general y Rodrigo Paz en particular tienen una narrativa para explicar la retirada de la harina subvencionada que Emapa entregaba y que permitía reducir los costos: gran parte de ese costo se iba a la corrupción. El presidente, el sábado, amenazó con cárcel y prometió ir hasta el final en ello, sin embargo este planteamiento no soluciona el problema sino que lo agrava: no se entra al fondo del problema (la legitimidad y necesidad de la subvención en sí misma) y deja que sean los compradores del pan los que asuman el costo de la corrupción. La medida es simbólica y el malestar puede extenderse por todo el país.
Propuestas
Dos voces de trayectoria, como el alcalde Iván Arias – exministro con Jeanine Áñez – y Samuel Doria Medina, empresario y político de larga data, han abogado por la reposición de la subvención a la harina.
Doria Medina, en un largo post, defendió la política y rechazó la demonización de las subvenciones como regla general: “Pienso diferente. Hay subvenciones y subvenciones. Las hay focalizadas en los más pobres, que son necesarias en países como el nuestro. En especial cuando el Estado puede pagarlas (403 millones de dólares en siete años o 57 millones por año, no es una cifra inalcanzable y sería menor sin corrupción). El mejor ejemplo de una subvención focalizada en los pobres es la de la harina para pan y alimento de aves y cerdos. Si se limpia de la corrupción desplegada por el MAS, este subsidio es útil, va directo a los pobres y por eso no debe eliminarse”.
A lo que añadió una conclusión netamente política instando al Gobierno a “reponer la subvención a la harina y negociar con los panificadores y otros sectores que trabajan con harina subvencionada una política de precios rebajados”.
Por su parte Arias también se mostró tajante: “No puede ser que nos digan ahora que el mercado decida. Yo le pido al gobierno que por lo menos hasta que no salgan las medidas anticrisis, que vea con los panificadores, se reúna con los pacificadores honestos para que se mantenga el precio en 50 centavos y el peso en 60 gramos”, dijo durante un acto este domingo.
Arias exhortó a que no se cargue la crisis al pueblo con decisiones graduales, en tanto no salgan las medidas anticrisis definitivas. “Nosotros le vamos a pedir al gobierno que negocie con los panificadores honestos que se mantenga el subsidio, hasta que salgan las medidas estructurales, porque si ahora aceptamos el aumento del pan, cuando aumente la gasolina se va a aumentar, cuando aumente el precio del dólar también va a aumentar, es decir vamos a tener tres mazazos a la población y eso no puede ser”, recalcó.
Retirada total
La retirada completa de la subvención fue determinada por el Ministerio de Desarrollo Productivo luego de analizar el mecanismo instaurado por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos, que a juicio del ministro cruceño Oscar Mario Justiniano, era un nido de corrupción. De momento el último gerente, Franklin Flores, ha desaparecido.





