Pese a militarización
Alimentos siguen saliendo a Perú
“El arroz y el aceite es lo que está llevando al Perú”, cuenta una comerciante. Se trata de lo que las autoridades del Gobierno han denominado como “contrabando a la inversa”, la salida ilegal de los productos bolivianos, en este caso alimentos.
En Desaguadero, en la frontera con Perú, el “contrabando a la inversa” se mantiene intacto pese al anuncio de la militarización que lanzó el Gobierno el 7 de octubre.
Los productos bolivianos se venden en territorio peruano hasta en el doble de lo que se comercia en Bolivia. El negocio ilícito tiene base en el “contrabando hormiga”.
Bajo este mecanismo, los productos nacionales cruzan la frontera cargados en pequeños carros. Luego, se usan botes para atravesar las aguas fronterizas hasta el lado peruano.
¿Por qué se van los productos bolivianos hacia Perú? Es por el precio. El quintal de arroz en Bolivia se vende entre Bs 460 y Bs 480. Mientras que en Perú por ese mismo producto se paga unos Bs 600 o 190 soles, la moneda peruana.
Por otro lado, el aceite de cinco litros en Bolivia cuesta Bs 60; en Perú, Bs 78 o 26 soles. La carne de cerdo cuesta 29 bolivianos el kilo, mientras que en los mercados peruanos 39 bolivianos o 13 soles. Así, la lista es larga.
Los triciclos y las carretillas de dos ruedas pasan con bidones de aceite de cinco litros, como los que ya no se consiguen en los mercados de La Paz.
Sin embargo, el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Amilcar Velásquez, informó que 2.000 efectivos están destinados en 190 puntos fronterizos del país.
El viceministro de Defensa al Consumidor, Jorge Silva, admite que este flagelo no terminará con la militarización de fronteras. Considera que además es necesario el compromiso de una serie de instituciones.





