Ley electoral desaparece de agenda hasta tener propuesta del Chaco

La ley electoral desaparece de la agenda de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija (ALDT) hasta que la Asamblea Regional del Chaco (ARCH) envíe sus sugerencias, y mientras tanto, el reloj avanza y los plazos se acortan; si hasta octubre no hay Ley Electoral aprobada, se daría un vacío legal para la convocatoria de 2020 que debería llenarse desde la Asamblea Plurinacional.

La secretaria de la ALDT, Sara Armella, explicó que la ley electoral aún no tiene fecha en el pleno. El primer percance que se tuvo a finales de la anterior gestión fue con los asambleístas que representan a la Región Autónoma del Chaco quienes presentaron una solicitud para postergar el tratamiento hasta que se realice una socialización de la propuesta en el Chaco.

El presidente de la Asamblea Regional, Mario Aldana, explicó que no podían establecer una postura porque desconocen el contenido de la ley y ahí quedó todo. Ahora, la ALDT deberá esperar a que el Chaco formule una nueva propuesta para no perjudicar sus intereses.
El origen del conflicto en este punto de la ley es el debate sobre los curules. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), varios municipios tuvieron un decrecimiento poblacional en los últimos años, y por ende esto repercutirá a la cantidad de escaños que tienen dentro del Legislativo, al igual que aquellos municipios que tuvieron un incremento de habitantes. Además, los curules se deben distribuir por circunscripciones provinciales o departamental, pero no municipal.

Armella señaló que se deberá esperar a la disposición del Chaco, hasta mientras no hay ley. Por otro lado, el Estatuto Departamental Autonómico y la Ley del Régimen Electoral Nacional establece que existen asambleístas territoriales uninominales y asambleístas poblacionales plurinacionales, siendo este último el foco del debate.

El asambleísta, Mauricio Lea Plaza, indicó que este es el debate principal de la ley electoral porque va en contra de los intereses de algunos municipios, pero deberá enmarcarse en la normativa actual vigente. “Lo que dice el Estatuto es que tenemos dos asambleístas por provincia consiguientemente estos asambleístas se tienen que elegir en circunscripción uninominal que significa que no van con el Gobernador, si no que van a pelear cada uno su curul”, explicó.

Por otro lado, los asambleístas por población son elegidos de acuerdo a la cantidad de votos que saca la organización política. Son plurinominales y se tienen que asignar a las provincias de acuerdo a la población establecida en el Censo de Población y vivienda. El debate actual esta entre la circunscripción departamental o la circunscripción provincial.
La circunscripción departamental dependerá de la cantidad de votos que obtenga el Gobernador de turno y la circunscripción provincial dependerá de la cantidad de votos que saque el partido en la provincia.

Lea Plaza señaló que no se agotó la negociación política porque existe mucha confusión por parte de los asambleístas y a consecuencia de ello se insistirá que antes de ingresar al pleno, los jefes de bancada deberán reunirse para abrir un debate político para evitar mayor pérdida de tiempo.

El presidente de la ALDT, Guillermo Vega, se comprometió a respetar los curules de los municipios, pero esto también significará que no se realicen las modificaciones pertinentes según los nuevos datos de población por territorio. Ni los asambleístas del Chaco, ni los de la zona alta se encuentran de acuerdo con perder un escaño y es de su preferencia mantener la ley tal como está, al menos sobre la problemática.

El tiempo corre y Tarija sigue sin Ley Electoral

En caso de no tener aprobada una Ley Electoral antes de las elecciones departamentales de marzo 2020, tomando en cuenta que la convocatoria debería estar lista en noviembre del 2019, se deberá aplicar la normativa nacional. Esto significará que el intento por realizar una normativa departamental por más de cinco años fracasó. Las problemáticas con las que se enfrentan los asambleístas son: la elección de los subgobernadores, la paridad de género en Gobernador-Gobernadora, Subgobernador-Subgobernadora y la asignación de curules por población.