Crónica política de una elección compleja
De la “sorpresa” de Rodrigo Paz al descalabro de Doria Medina
En la batalla encarnizada entre Tuto Quiroga y Samuel, Rodrigo Paz acabó convenciendo a más votantes, sobre todo en occidente, pero también sumó en oriente, aprovechando la debilidad del bloque popular
Que todas las encuestas fallaran no es sorpresa para nadie, pero sí el error serio de quienes vaticinaban un cambio de ciclo brusco de la izquierda a la derecha. Cierto que Rodrigo Paz empezó titubeante y supo antes que sería candidato que su perfil ideológico para esta elección, y cierto que Samuel Doria Medina ha jugado al despiste durante toda la campaña, pero los resultados están ahí.
En la minería de datos, la campaña de Tuto Quiroga encontró las incoherencias en la campaña de Samuel Doria Medina, percibido popularmente como “de derecha”, aun siendo vicepresidente de la Internacional Socialista y llevar en el programa todos los elementos propios de la socialdemocracia. Ahí se lanzó al cuello importando incluso a un soldado incombustible como Javier Negre, activista español afincado últimamente en Buenos Aires al servicio de la batalla cultural de Javier Milei con mucha penetración en redes sociales y que probablemente ha rascado unos puntos que han podido ser decisivos al sumarse a las debilidades históricas e inamovibles del empresario.
Es probable que Tuto rescatara unos puntos de la derecha que andaban perdidos en Doria Medina, pero también que mucha izquierda moderada y huérfana decidiera buscar otro referente, y ahí estaba Rodrigo Paz y el capitán Edman Lara para sumar todo lo posible.
Rodrigo, a nivel nacional, tiene algunas de las características que se buscan: nuevo pero no tanto, joven pero no tanto, buen orador y con experiencia. El complemento de Lara y su identificación popular, azote de la corrupción, le ha resultado perfecto. Cuando ese binomio parecía hecho, por unos días, Paz Pereira apostó por el empresario minero Sebastián Careaga, que afortunadamente para Paz, que al final decidió “asegurar” su inversión (literal) con Samuel Doria Medina.
La campaña de Paz tomó sentido a partir de ello y no dejó de nombrar al “capi Lara” en ninguna intervención, post, reel o cualquier otra oportunidad comunicacional que se le apareció. Se definió de centro, desempolvó los valores tradicionales de cristiandad y familia y se dedicó a recorrer el país e inundar las redes de forma más o menos orgánica. También sacó varios eslogan del bolsillo: acabar con la aduana, importar celulares, salario universal para la mujer, etc., y siguió creciendo bajo el radar.
Su estrategas principal es su padre Jaime Paz Zamora y su inseparable Óscar Eid, que han entendido mejor el momento que nadie más. Los datos evidencian que Paz y Lara han arrasado en antiguos reductos de Condepa y del MAS, donde efectivamente necesitaban un referente diferente a Evo Morales y no les sirvió ni Andrónico Rodríguez ni Eduardo del Castillo.
Ríos de sangre
Aunque a la mayoría de los votantes de hoy ya no les dice nada esa frase de “ríos de sangre”, probablemente en campaña habrá que recordar que ya se cruzaron de ida y de vuelta en varias ocasiones en el siglo pasado tanto por ADN, que entonces acogía a Tuto y Hugo Bánzer, como por Jaime Paz, expresidente, mirista y más que probable blanco de ataque de los secuaces de Javier Negre en el próximo embate.
Paz y Eid no son ningún principiante: Paz y Lara rezaron y agradecieron a Dios por el resultado en un sinfín de ocasiones desde su improvisado cuartel general en La Paz, porque no tenían, y el primer video que ha empezado a circular es justamente el del encuentro de Jaime Dunn y Rodrigo Paz cuando le entregó el programa de campaña y donde queda claro la sintonía de los que fueron “compañeros de curso”. Paz Pereira tiene pasado y armas para ejemplificar en todos los terrenos y escenarios, y de momento ya ha hecho lo más difícil.
El pulso a partir de este momento será largo y, como siempre, impredecible. Unos y otros explotarán todos sus encantos para ganar un balotaje inédito en Bolivia que, de nuevo, tendrá un elefante en la habitación: el voto nulo.
Apoyos y acuerdos
Samuel Doria Medina no dudó en dar su apoyo a Rodrigo Paz después de reconocer la derrota, una decisión acorde con sus planteamientos programáticos e ideológicos, aunque en cualquier caso, el endoso del voto nunca ha sido una tarea sencilla.
Por otro lado, Manfred Reyes Villa no se pronunció hasta el cierre de esta edición. Durante la campaña solo mostró mayor beligerancia con Samuel Doria Medina tras su acuerdo con el empresario Marcelo Claure.
Branko se adjudica el pulso en Santa Cruz
Rodrigo Paz sumó casi 300.000 votos en Santa Cruz, que son claves en el resultado final, pues se preveía un duelo más cerrado entre Tuto Quiroga y Samuel Doria Medina, o lo que es lo mismo, sus socios locales Branko Marinkovic y Luis Fernando Camacho.
El pulso quedó del lado de Branko, con 562.000 votos, frente a los 417.000 que el Sirepre estima que sumó el socio de Camacho.
Cabe recordar que la alianza de Tuto se construye sobre las siglas del FRI y de los Demócratas de Rubén Costas, que aunque han tenido menos protagonismo en la campaña, también están en fase de reconstrucción interna. Probablemente estos duelos se repliquen en las subnacionales de marzo.


