Las sorpresas del Ojorico
Víctor Hugo Zamora siempre fue un cuadro valioso en política. Hábil negociador, rápido lector y orador solvente, pasó por el Consejo Departamental y se fue a hacer carrera a La Paz con Convergencia Nacional primero y con el Partido Demócrata Cristiano después. Siempre, siempre, siempre, a...



Víctor Hugo Zamora siempre fue un cuadro valioso en política. Hábil negociador, rápido lector y orador solvente, pasó por el Consejo Departamental y se fue a hacer carrera a La Paz con Convergencia Nacional primero y con el Partido Demócrata Cristiano después. Siempre, siempre, siempre, a la sombra de Óscar Montes, el exalcalde y líder de UNIR, el partido del que Zamora es Presidente.
El lunes, cuando partía a La Paz, quiso ser prudente. El martes, como secretario de la Asamblea Plurinacional que era, apareció muy pegado a Jeanine Añez, en todos los cuadros. El jueves fue nombrado Ministro de Hidrocarburos del Estado Plurinacional, la cartera sin duda más codiciada del país. Zamora, Ojorico para casi todo su círculo tarijeño, daba un paso al frente para convertirse en ejecutivo y asumir toda la responsabilidad.
Entre otras cosas, el Ministro de Hidrocarburos es también el Presidente del Directorio de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la empresa emblema del país y con ingentes cantidades de funcionarios; pero también de contratos con problemas. El de Brasil, por ejemplo, está en el aire. El de Argentina recortado a la baja. Lo del etanol, con problemas. Lo del feacking sin respuestas. Y Tariquía, en paro técnico - electoral.
Al día siguiente de su posesión salió el exlacalde Óscar Montes como a recordarle la ascendencia de UNIR, saludando a la Presidenta Jeanine Añez por haberle dado espacio a UNIR en su gabinete. Zamora no se había acordado mucho hasta entonces. La propia Añez insistió después en que el gabinete no era de partidos, sino transitorio. Montes también se comparó con Mario Cossío a nivel “persecución política”, generando todo tipo de reacciones.
UNIR y Montes no se han logrado nunca quitar el sambenito de la funcionalidad al MAS tanto por sus extrañas decisiones en las generales como por sus vínculos personales con actores como Milcíades Peñaloza o Roberto Ruíz, el primero con acceso a las altas cúpulas del Gobierno de Evo Morales, una vía que para muchos queda abierta en esta situación particular del país y que puede contribuir, precisamente, a la pacificación.
Como sea, “Ojorico”, que también cuenta con amigos de alta talla, tiene en sus manos la posibilidad de reivindicar su partido, o su persona, luego de los extraños vaivenes de la campaña, en la que Montes apostó por Bolivia Dice No, con matriz Demócrata, referencia de Añez, sacando unos pírricos resultados que difícilmente le permitían posicionarse para las subnacionales.